Noticias de Chihuahua, Chih., a Lunes 21 de agosto de 2017

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Amenazante programa en la sierra

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Amenazante programa en la sierra

Amenaza proyecto en Barrancas del Cobre a poblado tarahumara

Es Mogotavo, municipio de Urique, una de las cuatro comunidades indígenas que pretende ser destruida para dar paso al proyecto turístico “Barrancas del Cobre”, este asentamiento se encuentra ubicado en uno de los puntos más privilegiados de la sierra por tener un mirador que en tamaño rebasa en casi el doble de extensión al de Divisadero, mismo que por su situación geográfica tiene una mejor panorámica de la sierra.

A pesar de que varios de los involucrados en el desarrollo de un hotel y un campo de golf en esa zona han insistido en negar la existencia de asentamientos tarahumaras en Mogotavo, la realidad es que en este lugar existen casas, parcelas, una iglesia y una escuela que forman parte de la vida cotidiana de estos grupos.

Los hombres indígenas que habitan esta zona se dedican principalmente al ganado caprino y siembran maíz, manzana y durazno para su propio consumo, mientras que las mujeres realizan artesanías que ofrecen en los pueblos próximos, actividad que les deja una ganancia de entre 20 y 50 pesos diarios durante la temporada alta.

En Mogotavo habitan aproximadamente 220 rarámuris formando un total de 60 familias que habitan la altiplanicie, agrupamiento que ha habitado por más de 500 años estos territorios, datos que se encuentran avalados por un estudio realizado por el antropólogo, Enrique Chacón del Instituto Nacional de Antropología e Historia (INAH).

La comunidad de Mogotavo es un importante centro de reunión entre indígenas al encontrarse ubicado en ese lugar, la iglesia Jesús Nazareno, templo que sirve como lugar de reunión a todos los pueblos de indígenas de la tarahumara durante los festejos que tradicionalmente realizan estas comunidades, siendo el más importante el de Semana Santa.

Es esta misma comunidad la que alberga la escuela que irónicamente se llama “Rebelión de la Tarahumara”, institución educativa a la que asisten 100 niños de toda la Sierra Tarahumara, lugar que además cuenta con un albergue en que los niños se quedan a dormir puesto que muchos de ellos caminan hasta 7 horas para asistir a sus clases.

Son esta escuela y la iglesia, dos de los pilares que se pretenden derribar para que turistas nacionales y extranjeros puedan contar con un hotel de lujo y un campo de golf que brindaría como principal atractivo las vistas de las Barrancas con las que cuenta este punto de la Sierra Tarahumara.

El impactante paisaje de Mogotavo sumado a su riqueza en manantiales acuíferos, ha despertado la codicia de algunos grupos de poder que ha visto en esta zona una importante oportunidad de negocio, desarrollo para el cual los indígenas que habitan este poblado se han convertido en un estorbo.

En la actualidad los terrenos son propiedad de un grupo de destacados políticos y empresarios, entre los que destacan, Omar Bazán Flores, presidente de la Confederación Nacional de Organizaciones Populares (CNOP), el diputado Ricardo Orviz Blake, Jesús Alberto Cano Vélez, reconocido político sonorense, Agustín Lopéz Daumas y el empresario Ricardo Valles Alveláis, hermano del actual secretario de Desarrollo Comercial y Turístico de Chihuahua.

La agrupación político-empresarial adquirió el predio de Mogotavo por la cantidad de 22 millones 934 mil 872 pesos de la señora Ivonne Sandoval Almedida, propietaria del hotel Mirador en Divisadero, Chihuahua y ex directora de Turismo del Estado y de su hermana Odile Sandoval Almeida, mujeres a las que se acusa de haber comprado estos terrenos nacionales de forma ilícita en 1999, pagando 138 mil pesos por la propiedad.

El abogado del grupo indígena, Fausto Salgado, reveló que para que poder comprar terrenos nacionales es necesario comprobar ante la Secretaría de la Reforma Agraria (SRA), que los posibles compradores han habitado por un largo tiempo aquellos terrenos que se pretende comprar directamente al Gobierno federal, situación que acusó no era la de la familia Sandoval Almeida al momento de la compra, señalando que dichos empresarios tuvieron que utilizar al menos 3 testigos falsos para hacerse de estos territorios que eran propiedad de la nación.

San Miguel Cruz, gobernador indígena, condenó el hostigamiento que han vivido los grupos tarahumaras de Mogotavo por parte de quienes pretenden desarrollar un complejo turístico en la zona que por derecho les corresponde a los rarámuris, señalando a una persona de nombre Jorge Coss, como la persona que ha acudido a esta comunidad a tratar de persuadirlos para que abandonen sus tierras.

“Para sacarnos de aquí solamente lo podrán hacer a la fuerza”, señaló Bertha Cruz, tesorera de la comunidad, quien apuntó que en Mogotavo no solamente tienen sus casas y sus centros de reunión sino que además tienen sus raíces y sus muertos, refiriéndose no solamente a las personas que ellos han enterrado sino a la que sus ancestros también dieron sepultura, cadáveres que hoy son testigos mudos de los antiguos asentamientos indígenas que existieron en este territorio incluso antes de que existiera la vía férrea Chihuahua-Pacífico.