Noticias de Chihuahua, Chih., a Martes 24 de noviembre de 2020

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Aplican nuevos métodos de robo

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Aplican nuevos métodos de robo

Las modernas formas de robar implican ponchaduras de llantas hasta la intoxicación de las víctimas

El incremento en los niveles de delincuencia en la ciudad y la poca respuesta de las autoridades policiales para buscar abatir el problema, ha generado que los criminales creen nuevas formas de atracos o las importen de otras ciudades del país, situación que ha colocado a los chihuahuenses en una posición de alerta.

Desde la averiación de neumáticos, fingir ayuda, hasta el otorgamiento de tarjetas contaminadas con narcóticos, son solo algunos de los nuevos métodos que los ladrones utilizan en cualquier lugar y a cualquier hora del día.

Este tipo de actos han elevado sobremanera el número de delitos similares en la ciudad, aunados a otros como el robo a mano armada de vehículos, el secuestro y posterior robo del vehículo, particularmente contra mujeres, además de las extorsiones a empresarios, en las que deben pagar determinado dinero a los delincuentes, de lo contrario amenazan con matarlos a ellos o algún integrante de su familia.

Autoridades de los tres niveles de gobierno, alertaron a la población ante la posibilidad de ser víctimas de alguno de estos nuevos “modus operandi” y no se vean sorprendidos y puedan denunciar oportunamente ante las corporaciones policiacas.

El ponchar los neumáticos a los vehículos para tener a su merced a los propietarios es una rutina poco vista en la ciudad, al igual que hacer que una persona pierda la conciencia mediante la droga escopolamina o burundanga.

Estas se agregan a las extorsiones a los empresarios que son amenazados de muerte en caso de no pagar una cuota mensual a los grupos delictivos, los robos de vehículos de lujo a mano armada, en casos donde incluso raptan a los dueños, en su mayoría mujeres, a quienes posteriormente abandonan en despoblado, a orillas de carreteras a altas horas de la noche.

PONCHAN LLANTAS A VEHÍCULOS.

Uno de los más novedosos métodos empleados en las últimas semanas aunque no ha sido muy efectivo, es el ponchar los neumáticos de los vehículos de las personas, mediante la colocación de pedazos de madera con clavos de gran magnitud, justo debajo de la llanta.

“Cuando eché a andar mi camioneta, sentí que subí un pequeño desnivel, fue entonces que me vi en la necesidad de revisar y fue cuando me percaté que mi llanta se había ponchado”, dijo una persona que prefirió omitir sus generales.

Fue la semana pasada cuando el individuo salió de una tienda departamental ubicada al norte de la ciudad, que subió a su camioneta y cuando avanzó en reversa para salir del cajón de estacionamiento, sintió el desnivel originado por el pedazo de madera y notó que su neumático se había averiado.

Al bajar, el ciudadano empezó a hacer llamadas a uno de sus conocidos para que fuera a auxiliarlo en el problema, fue entonces que misteriosamente se acercó a él un hombre, que de inmediato le ofreció apoyo para hacer la compostura mediante el cambio de la llanta.

“Eso me pareció un poco raro, ver el hecho de que rápidamente se enteró de lo que pasó y luego intentaba ayudarme, me hizo sospechar y desconfiar de cada persona que se me acercaba”, añadió el quejoso.

“Le ofrezco mi ayuda, dígame qué necesita le dijo el individuo, fue entonces que terminó por captar la idea y empezó a alejar de su costado a las personas que se había ofrecido en ayudarlo,”no gracias no necesito, ya van a pasar por mi”, les dijo el funcionario, mientras aprovechaba para llamar también a la policías.

A pesar de la negativa del afectado por evitar ser auxiliado por los desconocidos, estos continuaron a un costado de él, quizá a la espera de la oportunidad idónea para someterlo y despojarlo de sus pertenencias, fue hasta que llamó a la policía que los sujetos tomaron rumbos diferentes para huir y no continuar con sus criminales planes.

“La verdad yo de inicio pensé que venían con buenas intenciones, pero me llamó la atención el modo de comportarse, como que su amabilidad no era sincera”, detalló la persona quien trabaja como funcionario de una dependencia federal en esta capital.

La intención de los asaltantes, era acercarse y obtener la confianza del afectado, para entonces quizá con un arma someterlo y despojarlo de sus pertenencias, posteriormente huir del lugar, luego de dejar imposibilitada a su víctima para defenderse o seguirlo.

El quejoso señaló que de inmediato llamó a uno de sus familiares para que lo auxiliara y el hecho de decirle que ya venían en camino, puso nerviosa a la persona, quien prefirió retirarse y no insistir en brindar su ayuda.

INTOXICAN A LAS VÍCTIMAS.

Otra forma de operar de la delincuencia es mediante la intoxicación con escopolamina, también conocida como burundanga en algunos países.

Este químico pertenece al grupo de fármacos anticolinérgicos, que actúan mediante el bloqueo del paso de ciertos impulsos nerviosos al sistema nervioso central por inhibición de la producción de acetilcolina, un neurotransmisor(sustancia que transporta señales entre las células nerviosas y los músculos).

Su administración es por vía oral, parenteral o en parches transdérmicos, de hecho tienen esa forma y es usado como antivertiginoso y antiemético(vómitos y mareos) y los parches liberan su contenido en el transcurso de tres días.

Pero además, la escopolamina es una droga con una capacidad casi inmediata de hacer perder el conocimiento a una persona durante varias horas, tiempo suficiente para sufrir cualquier tipo de agresión.

Por eso no es de extrañar que los delincuentes, sobre todo violadores y secuestradores, la empleen para adormecer a sus víctimas y tenerlas a su merced, su uso se centra sobretodo en Latinoamérica, se teme que esta droga sea exportada a España como lo fueron otras técnicas delictivas como el secuestro express.

La burundanga es un alcaloide que se encuentra en diferentes plantas como el beleño, la mandrágora o la brugmansia, es utilizada en muy pequeñas dosis desde hace años por la medicina clásica, se ha empleado para tratar trastornos referidos al sistema nervioso central, por su fuerte acción sedante.

Al ser un alcaloide que se absorbe rápidamente en el tracto gastrointestinal, puede ser suministrada a través de toda clase de bebidas y comidas, fácilmente suministrable por vía respiratoria, ofrece el criminal un cigarrillo contaminado a su victima.

Anula la acción del neurotransmisor acetilcolina, lo que provoca un borrado de memoria. Al ingresar en el organismo de la víctima, hacen falta unos minutos para que la persona se vuelva totalmente vulnerable y con su voluntad anulada.

De este modo, quien se encuentra bajo los efectos de la escopolamina, se vuelve un ser plenamente manipulable y sumiso, además cuenta con la ventaja de la pérdida de memoria que produce, lo cual deja en la victima unas lagunas mentales que le impiden saber lo que sucedió y, mucho menos quién fue el que la suministró.

Las víctimas más frecuentes de la intoxicación con esta droga suelen ser las mujeres, sobre todo las jóvenes de entre 18 y 25 años, con las que los violadores pueden actuar de diversas maneras, al acercar un pañuelo a la víctima con la sustancia, al ofrecer un cigarrillo, al darle un papel con la sustancia impregnada o al atraerla amistosamente, para luego ofrecerla una bebida contaminada.

Unos minutos después, la víctima verá anulada su voluntad y responderá a lo que le solicite el delincuente. En un caso que fue conocido y que ocurrió en Chihuahua y denunciado por la señora Michelle Calderón, fue en la tienda de ropa Zara de Plaza del Sol, cuando iba acompañada de su hija que estaba en el probador y a quien le buscaba jeans en la parte de atrás de la tienda.

“Venia con cuatro pantalones en la mano, cuando una señora me dice ’tome, esto es para usted’ y me da una tarjeta, solo bastó tomar la tarjeta para sentirme mal pero muy mal”, añadió Calderón.

Durante los pocos segundos que la tuvo en sus manos, no vio ni leyó las leyendas que traía escritas, “enseguida me di cuenta qué era y lo solté, de ahí en adelante todo fue muy confuso, pero cuando llegué al vestidor con mi hija y le platiqué lo que había pasado me sentía muy acelerada”, dijo.

Calderón añadió que se sentía con un intenso dolor de cabeza y con un alto grado de paranoia, “era horrible el sentir que me estuvieran siguiendo, peor lo único que importaba era sacar a mi hija de ahí y que nadie nos siguiera”.

Al ser llevada al cuarto de urgencias, ya se le había dormido la lengua, los labios, se le puso la piel roja y le costaba mucho trabajo hablar y moverse, conservó su conciencia porque soltó la tarjeta con el fármaco a tiempo, pues una vez que entra a la piel o si es inhalada, se pierde la razón.

Es entonces cuando el delincuente aprovecha para robar a la persona bajo el pretexto de que le ayuda; en el caso de los menores sirve para raptarlos o abusar de ellos.