Noticias de Chihuahua, Chih., a Jueves 12 de diciembre de 2019

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Cae poder adquisitivo de los chihuahuenses

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Cae poder adquisitivo de los chihuahuenses

Salarios subieron 8.53 por ciento en la entidad, pero inflación creció 11.31 en los últimos dos años

Durante los últimos dos años, el poder adquisitivo de los chihuahuenses se ha visto reducido, pues mientras que los salarios crecieron un 8.53 por ciento, los precios aumentaron en un 11.31 por ciento.

Según datos de la Secretaría del Trabajo y Previsión, en el mes de marzo del 2008, cuando la crisis empezaba a afectar a la entidad, el salario diario promedio en el estado de Chihuahua era de 199.61 pesos.

Para marzo de este año, el ingreso promedio diario de cada chihuahuense había ascendió a 216.65 pesos, lo que significa un aumento del 8.53 por ciento.

Sin embargo, en el mismo periodo, según el Banco de México los precios subieron un 11.31 por ciento.

Ello implica que los precios subieron un 2.8 por ciento más que los salarios.

Karla Erika Donjuán Callejo, directora de la consultora Asesoría Económica y Marketing indicó que esto se traduce en una reducción del poder adquisitivo que puede afectar de muchas formas.

“Esto se traduce en más pobreza, porque la gente puede comprar menos cosas con su salario”, comentó.

Además, dijo, el hecho de que los precios aumenten más que los salarios significa una reducción en el consumo, que en cierto grado trae mayor desempleo.

“La gente deja de consumir, lo primero que sacrifica es la diversión, y deja de salir, entonces también cambia sus hábitos de consumo y deja de comprar algunas marcas y las cambia por otras más baratas, pero a final de cuenta significa menos consumo”, agregó.

Normalmente, indicó, lo que no se sacrifica son los alimentos y el vestido, pero fuera de ello los consumidores pueden sacrificar muchas compras, que terminan por impactar a la economía.

La mercadóloga comentó además que la pérdida de poder adquisitivo también se puede traducir en endeudamiento excesivo en los hogares.

“Cuando se viene el desempleo o una baja en los ingresos, los consumidores no cambian sus hábitos inmediatamente, entonces empiezan a endeudarse, con la familia, o con el banco, pero tardan en responder a esa caída en los ingresos, que a veces es imperceptible, porque la gente no sabe porqué de repente no le alcanza para comprar lo que antes compraba”, dijo.

Cabe destacar que además de esta caída en el poder adquisitivo de los trabajadores, la entidad enfrenta una situación grave de desempleo.

En este momento al estado le falta el 11 por ciento de los empleos que tenía en octubre del 2007, cuando la crisis empezó a afectar la fuerza laboral.

En ese mes, la entidad contaba con 706 mil trabajos formales, de los que ahora apenas le quedan 629 mil 195, según datos del Instituto Mexicano del Seguro Social hasta finales de abril.

Ello implica que de cada 10 personas que en octubre del 2007 tenían un empleo, actualmente hay uno en la entidad que no ha podido recuperarlo.