Noticias de Chihuahua, Chih., a Jueves 16 de septiembre de 2021

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Cinco meses sin justicia para Marisela

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Cinco meses sin justicia para Marisela

El 16 de diciembre del 2010 Marisela Escobedo fue acallada de manera cobarde y bajo una descarada impunidad

Una noche fría del 16 de diciembre del 2010 Marisela Escobedo fue acallada de manera cobarde y bajo una descarada impunidad, encabezaba una manifestación frente de Palacio de Gobierno al igual que la noche anterior y como muchas más para exigir justicia por el homicidio de su hija Rubí Marisol.

La mujer tenía dos semanas manifestándose en el edificio gubernamental, cuando alrededor de las 20:00 horas, un hombre se le acercó y comenzaron a discutir. Marisela vio entonces que éste sujeto se encontraba armado y corrió hacia el inmueble donde se ubica el Poder Estatal creyendo que así lograría salvar su vida.

El homicida la persiguió y después de cruzar la calle Aldama, cuando apenas estaban sobre la banqueta, el sujeto le disparó por la espalda a la altura de la nuca; el cuerpo de la mujer cayó muy malherido y el homicida corrió de nueva entre los automovilistas que no daban crédito a lo que acababan de presenciar. Posteriormente subió a un automóvil Jetta de color blanco que lo esperaba y se alejaron por la avenida Venustiano Carranza con dirección al sur de la ciudad.

Todo esto quedó registrado en las cámaras de seguridad pública y posteriormente fueron difundidas por la Fiscalía General del Estado. El que se ha convertido en uno los crímenes de género más emblemáticos del estado de Chihuahua, tuvo difusión nacional y mundial; atrajo las miradas de organizaciones a favor del derecho de las mujeres en todo el mundo y se sumó a la lista de feminicidios que tienen estigmatizado al Estado.

De acuerdo con la información generada esa noche, la víctima fue trasladada con vida a una clínica cercana donde perdió la vida minutos después, confirmaría la Fiscalía Estatal. El día de hoy se cumplen 5 meses de este hecho y aún no ha sido detenido el presunto homicida.

La señora Escobedo se convirtió en una importante activista, luego de que Sergio Rafael Barraza Bocanegra, el homicida confeso de su hija Rubí Marisol Frayre Escobedo, fuera puesto en libertad al considerar los jueces que presidieron el juicio oral, que no había elementos para condenarlo a prisión.

De acuerdo con archivos periodísticos, Sergio Barraza- quien fuera su pareja sentimental - asesinó a la joven hace tres años en ciudad Juárez; luego de ser arrestado, Barraza Bocanegra aceptó haber cometido el crimen e incluso llevó a varios agentes policiacos hasta el lugar en donde ocultó el cadáver de su pareja, un basurero de la colonia Fronteriza Baja por elementos de la Unidad Especializada de Investigación de Personas Ausentes y/o Desaparecidas, que investigaba el reporte por la desaparición de la jovencita desde el mes de septiembre del 2008.

El 16 de junio del 2009 Sergio Barraza Bocanegra fue localizado en Fresnillo, Zacatecas y trasladado a esta ciudad junto con la hija que procreo con Rubí. La niña fue entregada a la abuela materna, es decir, a Marisela Escobedo.

Apenas dos días después, Barraza Bocanegra presuntamente “confesó” a policías ministeriales el crimen cometido y dio a conocer el lugar exacto donde estaba el cuerpo de la menor. Sin embargo, durante el juicio se consideró que tales declaraciones carecían de validez probatoria y fue dejado en libertad.

Un Tribunal de Segunda Instancia revocó la absolución de Barraza Bocanegra y le dictó sentencia de 50 años de prisión, pero éste ya había abandonado la ciudad y no fue reaprehendido, lo que generó que Marisela Escobedo emprendiera la búsqueda por sus propios medios.

Desde entonces la madre de Rubí Marisol emprendió acciones para exigir la reaprehensión del asesino de su hija, e incluso ella misma se dedicó a la tarea de ubicarlo. De acuerdo con sus propias indagatorias informó a las autoridades que Sergio Barraza se encontraba en Fresnillo, Zacatecas.

No obstante no hubo resultados favorables, ya que cuando agentes ministeriales intentaron cumplimentar la orden de detención que recaía sobre él, no lo lograron, ya que al parecer se unió con bandas criminales en esta entidad.

Eran las 19:45 horas del 16 de diciembre, Marisela en compañía de sus hijos se encontraba frente a Palacio de Gobierno, acababa de coloca varias mantas, incluida una en la que se leía, “Justicia: privilegio del gobernador. ¿Y para mi hija cuándo?". Apenas 15 minutos después su voz se extinguía. Daba la impresión de que su causa había muerto con ella.

Su asesino pensó que había acabado con esta vida, pero lo único que logró fue sumar las voces de cientos de personas de organizaciones sociales y civiles que demostraron con veladoras, con cruces, con flores, con placas y con manifestaciones, que siempre se apoyará a Marisela Escobedo con una única exigencia razonable, la aplicación de una verdadera justicia en la entidad.