Noticias de Chihuahua, Chih., a Miércoles 4 de diciembre de 2019

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Corrupción sin partido; a Duarte nadie le cree; Se apunta Toño Chávez

por Ambrosio 1206

Corrupción sin partido; a Duarte nadie le cree; Se apunta Toño Chávez

En el PAN se aceleran los tiempos y procesos de cara los gobiernos entrantes, para tener determinadas las dirigencias partidistas en sus diferentes niveles

La pérdida de credibilidad en los gobernantes, el desinterés de ellos por mantener una imagen limpia ante sus gobernados, además de los actos de corrupción que ocurren y quedan impunes, esta provocando que la sociedad chihuahuense se encuentre a la espera del menor tema relacionado con corrupción para propinar a los gobernantes una andanada de adjetivos calificativos aprovechando las redes sociales.

Esto ha ocurrido al gobernador Cesar Duarte, quien a pesar de que ha tratado de defenderse en los últimos meses de las acusaciones en su contra, no ha logrado encontrar el más mínimo eco social en su apoyo, víctima de la soberbia que prevalecio durante su gobierno, donde dejaba claro que su método era la mano dura, sin embargo hoy no le funciona.

Si acaso los medios afines, esos que han recibido millonadas del Gobierno del Estado, para actuar acorde a las lineas generales de la Coordinación de Comunicación Social, hoy encabezada por Sergio Belmonte y por la cuál pasaron otros periodistas como Hugo Hernández y Federico Guevara, son los únicos que defienden, ya no ha ultranza, pero si haciendo a un lado los hechos posicionados ante la opinión pública.

La realidad es que la corrupción es un tema recurrente pero que no es exclusivo de Cesar Duarte, de hecho hoy esta claro que la corrupción no tiene partido, por lo tanto deberá ser el tema de las próximas administraciones panistas, tanto en el estado como en la mayoría de los municipios, para evitar caer presas del jurado social que hoy en las redes, hace valer su poder.

Para ningún gobernante será fácil caer en la desatención de temas que se dejan correr sin aplicar una estrategia que suavice, tal y como ocurrió con Cesar Duarte, quien se dice víctima de una andanada de calumnias, pero que nunca se defendió, simplemente «cayó y como dice el dicho, el que calle otorga».

De tal forma el caso Duarte es claro, o no se defendió en su momento porque son reales las acusaciones, o no se defendió por soberbia creyendo que nunca le iban a afectar estos temas, o de plano eligió mal a quienes le han apoyado en su oficina de comunicación social y lo que menos les ha interesado es atender el problema de imagen de su propio jefe, El Gobernador Cesar Duarte, usted juzgue.

Lo que es cierto es que Cesar Duarte se va en octubre y la corrupción no tiene partido, aguas pues a los funcionarios entrantes ya que estarán vigilados bajo la lupa, no solo por medios de comunicación con credibilidad, sino por el ataque de sus enemigos políticos y por la misma sociedad, en caso de sentirse agraviada.

Si quieren cambiar las cosas, a partir de octubre no se podrán dejar pasar estos temas, deberán de atenderse si es que se aspira a seguir adelante; en el caso de los alcaldes para la reelección y en el caso del gobernador Javier Corral, para mantener su imagen y protegerse del propio actuar de los funcionarios públicos, estaremos al pendiente.

Pasando a las sucesiones partidistas, donde la cosa empezó a tomar color es en el Comité Municipal del PAN en Chihuahua Capital.

Para la dirigencia se apuntó Toño Chávez, el ingeniero egresado del Tec de Chihuahua, ex regidor del ayuntamiento, consejero del partido y ex dirigente de los comerciantes del centro, quien ahora busca seguir realizando sus labores políticas desde la presidencia de ese partido.

Toño es una figura respetada y reconocida, que enfrentará a otro Toño, también con amplia militancia al interior de ese instituto político, Toño Blanco, quien hace unas semanas se puso en el escenario.

Quedando pendiente definir las reglas del juego, los toños ha empezado a tejer fino entre la militancia, acercándose a los delegados para buscar verse favorecidos con el voto de las mayorías, esperando ganar distancia para en caso de que se apunte un tercero en la contienda, o bien verse favorecido como candidatos de unidad, si es que así lo determina la comisión organizadora de las elecciones internas.