Noticias de Chihuahua, Chih., a Martes 17 de enero de 2017

Cargando...
Cargando...

¿Cual es su precio?

por José Cruz Pérez Rucobo 202

¿Cual es su precio?

El camino de la dignidad es el más sinuoso y de subida, pero su cima es la más reconfortante.

La conseja popular dice que «Todos tenemos un precio» ., yo cambiaria el todos por muchos o la mayoría. ¿Se imagina usted al grado de abyección a que está dispuesto a llegar un empleado de poderoso sindicato a llegar, por conservar su plaza? Amén de lo que tuvo que hacer para conseguirla. Se asombraría usted, pero dejemos de momento a esa pléyade de parásitos sociales.

Y vayamos a otros segmentos de la población, en mi experiencia «Maquilleril» en los niveles medio superior en que me desenvolví en Cd. Juárez. Me pude percatar a lo que puede llegar un ser humano por avanzar, si no se tiene la capacidad para ello. Conocí (Por desgracia) a «Algunos» que son capaces hasta de prestar a la esposa a el o los jefes para lograr ascensos.

Tener escrúpulos es no tener promociones, es ser relegado, en cambio la ausencia de éstos garantiza (Si leyó bien, garantiza) una carrera profesional exitosa. Lo anterior no es exclusivo de la industria maquiladora, es lo mismo en el sector empresarial, de comercio o de servicios.

Mucho se habla de la desvalorización de la sociedad, y no puedo dejar de lado la famosa definición de lo que es la política (No la comparto, aclaro) «La política es el arte de comer popó, no hacer gestos, y pedir más». Como dijera, quien lo haya dicho «Mientras más conozco al ser humano, más quiero a mi perro».

Convoco a los pocos (Poquísimos) que tienen escrúpulos (Nota aclaratoria los escrúpulos, no son bichos de transmisión sexual), A los que aún conservan su dignidad humana. A no claudicar. Su conciencia es tan valiosa que no tiene precio.

El hombre fue creado para fines superiores, que recuerden que: «A la cima, la forma más segura de llegar es arrastrándose como los gusanos, pero ustedes tienen alas para llegar volando, como las águilas»

Mensaje preferentemente dedicado a los jóvenes, los cuales pueden todavía optar por uno u otro camino, advertencia: El camino de la dignidad es el más sinuoso y de subida, pero su cima es la más reconfortante.