Noticias de Chihuahua, Chih., a Viernes 18 de agosto de 2017

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Elena Poniatowska respalda a AMLO

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Elena Poniatowska respalda a AMLO

Elena Poniatowska no ve en México «ni cambios ni remedios»

Desde muy joven, Elena Poniatowska, de 78 años, se rebeló contra los convencionalismos sociales. Se dedicó al periodismo para luego crear libros y textos que han dado voz a marginados, pobres y causas sociales.

Desde su casa en el sur de la Ciudad de México, la autora, nacida en París y nacionalizada mexicana, sigue activa: creando y observando la situación que vive México y que considera «lamentable», sobre todo porque no ve «cambios ni remedios», según dijo en esta entrevista.

Poniatowska estuvo muy involucrada en 2006 en la política de México, al respaldar al candidato de centro-izquierda Andrés Manuel López Obrador, que denunció fraude en las elecciones.

Aunque dice que no simpatiza con la izquierda mexicana, porque siempre ha creído «que es igual a los demás partidos: deshonesta, corrupta e interesada en los privilegios», afirma que volvería a apoyar López Obrador en las elecciones presidenciales de 2012 porque cree en él.

La escritora, llamada «La princesa de la izquierda» por descender de la realeza polaca y por su activismo social, apoyó activamente a López Obrador hace cinco años. Incluso pernoctó con él durante la toma de algunas calles de la Ciudad de México en protesta por el presunto fraude electoral cometido por su rival conservador, el actual presidente Felipe Calderón.

Y mientras en México distintos aspirantes a la silla presidencial ya han comenzado a hacer campaña de manera indirecta para 2012, Poniatowska no considera a ninguno de ellos «como una buena opción» para el país. México sufre actualmente la violencia del crimen organizado, con 34 000 muertos desde que asumió Calderón, y Poniatowksa no ve que haya por lo pronto una salida.

«No veo solución al narcotráfico. Antes los gobernantes pactaban con los distintos cárteles pero la guerra contra ellos no ha funcionado. La violencia se ha disparado, la pobreza, la crisis, el desempleo», dijo.

Para el periodista, agregó, lamentablemente escribir sobre narcotráfico, crímenes, secuestros o muertos se ha vuelto obligatorio. Los medios informativos «se han convertido en medios de nota roja», y aunque «en algunos se tiene la libertad para denunciar», a través de temas bien investigados, «al final la impunidad gana porque no pasa nada, pese a las denuncias de los periodistas».

Poniatowska ha abarcado casi todos los géneros literarios y ha ganado múltiples galardones en España, Venezuela, Estados Unidos y México. Su novela más reciente, «Leonora», sobre la pintora inglesa radicada en México Leonora Carrington, acaba de obtener el Premio Seix Barral en España.

Mientras acomodaba su sencillo vestido de flores de colores, la escritora, una defensora de los derechos de género, se mostró satisfecha por la llegada de las mujeres al poder en América Latina en países como Brasil con Dilma Rousseff, Chile con Michelle Bachelet o Laura Chinchilla en Costa Rica.

«Me parece una maravilla que haya más presidentas porque las mujeres son un elemento aglutinador, una familia sin una mujer se deshace, entienden mejor muchas necesidades. En México aún no lo veo posible porque no ha habido antecedentes políticos como preámbulo de una buena presidenta», afirmó.

La pluma de la autora de «Hasta no verte Jesús mío» y «Lilus Kikus» ha dedicado obras a la vida de mujeres ejemplares, entre ellas la fotógrafa italiana Tina Modotti o las soldaderas de la Revolución Mexicana de 1910-1917.

El libro sobre Carrington, que se presentará en México a finales de febrero, muestra facetas casi desconocidas de la pintora y escultora, como su labor antifascista y antinazi, su apego hacia los judíos o las causas de su separación del artista alemán Max Ernst.

Su siguiente libro condensará la historia de su familia paterna, la estirpe de los Poniatowski, descendientes de Estanislao II, un noble ruso que fue ex amante de la zarina Catalina «La grande» de Rusia, que «en 1764 lo envió a reinar Polonia para deshacerse de él porque ya le había echado el ojo a otro joven».