Noticias de Chihuahua, Chih., a Miércoles 11 de diciembre de 2019

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Hambre en las calles, soluciones rancheras

por Héctor Pérez 490

Hoy en día los que tienen hambre engrosan largas filas que deambulan ofreciendo sus servicios

«Venid benditos de mi padre, porque tuve hambre y me diste de comer, tuve sed y me diste de beber, tuve frío y me cobijaste...»

Diariamente circulan por muchos barrios de la ciudad personas que ofrecen sus servicios de jardineros, de plomería, de herreros, vendiendo pan ranchero, cobijas, diademas para niñas, impermeabilizadores, etc. Personas que tienen que ganarse la vida a como dé lugar porque si nada llevan a casa nada comen. Sustraerse de ese dolor ajeno sería una insensibilidad. Algún compañero abogado en tono despectivo dijo, con una falta de respeto, en un crucero de la ciudad: «Son una plaga estos chavos y señoras». Reviré: Solo tienen hambre y buscan el sustento. No es verdad, hombre, contesta, ya le hallaron al negocito de tener todo regalado sin tener que trabajar.

En un año en que el hambre hará que muchos mas salgan a la calle es importante que Gobiernos, Empresarios y otros que tienen manera, echemos a andar la imaginación para que nuestro pueblo, ahí en sus colonias puedan tener una manera de defenderse mejor. Hace algunos años, en un trienio anterior a éste, propuse una idea a la dirección de seguridad pública municipal, para mejorar la propia seguridad pública en las colonias. Se trataba de lo siguiente: Levantar un inventario de las casas e inmuebles, así como los terrenos, que carecen de rejas, puertas seguras, ventanas frágiles, por donde se facilita la comisión de delitos como el robo, el allanamiento de morada, etc. Después levantar un pequeño censo para detectar en la zona a albañiles, herreros, carpinteros, etc. y organizarlos en un gremio para que sean ellos mismos quienes provean sus servicios a las personas de la comunidad o colonia a los precios que estén fijados en algún tabulador o acordados con la dirección de seguridad pública. Esta es una idea ranchera que permitiría que los inmuebles fueran menos susceptibles al robo y al allanamiento y, de paso se brindar trabajo a otros que prestan de manera sencilla sus servicios. Además de que entre ellos se fomenta un sentido de comunidad y solidaridad, si se sabe aplicar y llevar bien la idea.

Me parece que los grandes problemas que nos traerá la situación económica y la inseguridad los tenemos que ir abordando de esa manera, con soluciones rancheras y de sentido común, porque si nos ponemos muy brillantes y profundos en las soluciones no llegaremos a nada.

Si queremos que nuestros hijos anden relativamente seguros en sus colonias, hay que conocer a las familias de sus amiguitos, estar de acuerdo los padres de familia para alertar a los otros papás de la presencia de personas o vehículos extraños en el vecindario, etc.

Hoy en día los que tienen hambre engrosan largas filas que deambulan ofreciendo sus servicios de carpinteria, fontanería, herrería, etc. Eso es motivo de orgullo y siempre hay que ayudar a la gente buena, claro que también deambulan maleantes que se roban macetas, mangueras, bicicletas, y si ven la ocasión podrían cometer delitos graves contra el patrimonio y la vida. La vida tiene plantas buenas y cizaña. Hay que detectar a los vividores y a los que realmente trabajan y se esfuerzan.

Y nuestro pueblo tiene que ir cambiando poco a poco de mentalidad, porque de no ser así, una sociedad que crece en la mentira, la dependencia, la corrupción, termina siendo una sociedad con profesionistas que esperan las campañas políticas para acomodarse porque de otra manera no podrían salir adelante; Una sociedad así terminan creando negocios fraudulentos donde la carne de cañon son personas mas sencillas, nunca desarrollarán empatía en una empresa porque no están acostumbrados a trabajar como es debido. Terminan sobreviviendo pidiendo dinero con la receta en la mano, solicitando fondos para el riñon de su hermanito o decorando un bote y pidiendo dinero para alguna causa que suene inteligente, en fin...

Chihuahua tiene sus propios problemas que tendrá que resolver con motivo de la crisis económica y de seguridad pública.

El hambre en las calles y la falta de seguridad empieza con una semilla de solidaridad en nuestra comunidad. No cerremos la oportunidad a los que quieren trabajar, en la medida de nuestras posibilidades, pero mucho ojo con los malandros, que siempre llevan en el alma cargando venganzas contra la vida. Mucho ojo y cuide a su familia.