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Lunes 23 de mayo de 2011

Implican a empresa de Dallas en narcolavado

Señalan a empresa en Texas entre las que ‘lavan’ dinero del narco latinoamericano mediante tarjetas de prepago


Señalan a empresa en Texas entre las que ‘lavan’ dinero del narco latinoamericano mediante tarjetas de prepago

Washington– Una empresa con sede en Dallas, Texas, es señalada entre muchas más estadounidenses que ‘lavan’ dinero proveniente del narco latinoamericano mediante tarjetas de prepago.

De acuerdo a un reportaje de Associated Press uno de los primeros casos que hizo evidente la nueva amenaza de estas tarjetas ocurrió con la compañía Virtual Money Inc., con sede en Dallas, que las entregó a personas que ayudaron a narcotraficantes colombianos a mover al menos 7 millones de dólares a Medellín durante tres meses en 2006, según fiscales que investigan varios casos.

El dinero se movió de manera digital –tal y como lo hacen por estos días la mayoría de los capitales legítimos– pero sin atravesar cuentas bancarias tradicionales, dificultando su rastreo.

Virtual Money presuntamente violó leyes bancarias estadounidenses al no reportar transferencias mayores a los 10 mil dólares y otras actividades que sugieren movimientos ilegales de dinero.

El flujo monetario por este medio es tal que nadie sabe cuánto de los más de $20 mil millones en ingresos por tráfico de drogas –que las autoridades de Estados Unidos estiman son contrabandeados cada año de Estados Unidos a México– se mueven mediante tarjetas de prepago.

David Zapp, un abogado en Nueva York que representa a un condenado a 45 meses en prisión por el caso de esas tarjetas, dijo que su cliente fue un participante menor en una confabulación en el que él sabía que las tarjetas tenían un límite relativamente bajo, de unos mil dólares.

El truco estaba en el volumen y en la capacidad de las tarjetas de ser recargables.

“Pudo haber lavadores que probablemente pudieron tener 400 a 500 tarjetas”, dijo. “Algunas veces vendían las tarjetas, algunas veces las rentaban o algunas veces utilizaban la tarjeta para su propia clientela”, agregó.

Funcionarios declinaron comentar el caso porque el presidente de Virtual Money, Robert Hodgins, sigue prófugo. Agentes gubernamentales estadounidenses le incautaron en 2008 de su residencia en Oklahoma City, más de 250 mil dólares y dos automóviles.

Las autoridades locales y estatales en Estados Unidos apenas se están dando cuenta de la importancia de las tarjetas, por lo cual el ICE publicó un boletín informativo que está distribuyendo más allá de los agentes de Aduanas y Fronteras.

“Estamos involucrados en un caso mucho mayor que el de Virtual Money”, dijo Paul Campo, jefe de la unidad de delitos financieros del Departamento Estadounidense Antidrogas (DEA, por sus siglas en inglés). Sólo detalló que el caso está en el suroeste de Estados Unidos y que también tienen casos activos en Nueva Inglaterra y el estado de Georgia.

Las agencias policiales de Estados Unidos consideran a estas tarjetas como una amenaza floreciente que los reguladores no han encarado correctamente.

En el último año las tarjetas se han convertido en el medio preferido del narcotráfico para pagarle a los correos que transportan drogas ilícitas a través de Estados Unidos, dijo John Tobon, alto funcionario del Servicio de Inmigración y Control de Aduanas de Estados Unidos (ICE, por sus siglas en inglés).

A simple vista, las tarjetas de prepago apenas se pueden distinguir de las de crédito y débito. Las más versátiles permiten al usuario recargarlas de dinero desde localidades remotas y retirarlo en cualquier parte del mundo sin revelar la identidad, usando dinero en efectivo o servicios de pago de moneygrams, PayPal y otros.

Algunas pueden procesar decenas de miles de dólares al mes. Sólo se cargan de dinero en Connecticut o Texas, con lo recaudado por las ventas de cocaína en Estados Unidos, y se puede retirar en pesos colombianos en un cajero automático en Medellín, Colombia, o en cualquier otra parte de América Latina.

“No estoy seguro de que tengamos un entendimiento sofisticado de cómo lidiar con esto”, afirmó Richard Stana, quien supervisó un informe sobre accesos prepagados para la Oficina de Investigación de Contabilidad (GAO por sus siglas en inglés), el brazo de investigaciones del Congreso de Estados Unidos. “Es una forma completamente nueva de hacer negocios”, agregó.