Noticias de Chihuahua, Chih., a Sábado 19 de agosto de 2017

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Impunidad brinda garantías a reos fugados

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Impunidad brinda garantías a reos fugados

La impunidad en las fugas de reos registradas en catorce meses, brinda garantías a los delincuentes evadidos

La impunidad en las fugas de reos registradas en catorce meses, brinda garantías a los delincuentes evadidos, para transitar por las calles de la ciudad como si nada hubiera pasado, caminan y transitan por las calles con toda libertad.

La impunidad en las fugas de reos registradas en catorce meses, brinda garantías a los delincuentes evadidos, para transitar por las calles de la ciudad como si nada hubiera pasado, caminan y transitan por las calles con toda libertad.

Por lo menos dos internos que se fugaron y que están ligados al crimen organizado, fueron recapturados de manera fortuita por elementos del Ejército Mexicano, en retenes u operativos.

Uno de ellos es Noé Rodríguez Aranda, de 24 años de edad, quien se fugó el 20 de noviembre del año pasado, ayudado por armas de fuego. Él fue recapturado en marzo pasado cuando fue descubierto en posesión de un vehículo robado.

Las autoridades informaron que después de la fuga, se refugió en La Junta, Guerrero y se involucró de nuevo en el narcotráfico. Él está sentenciado a 10 años por delitos contra la salud.
El segundo recapturado es Crispín Borunda, quien fue aprehendido el viernes pasado en otro retén militar.

A pesar de que en diez meses se fugaron por lo menos cinco internos y otros seis intentaron fugarse, no hay consignados, menos procesados.

De los 17 empleados, entre custodios y médicos, que fueron despedidos por la fuga de Crispín Humberto Borunda Cárdenas, demandaron a Gobierno del Estado por despido injustificado, después de que no pudieron ser consignados, debido a que las autoridades carecen de pruebas. El proceso se encuentra en trámite.

Uno de los médicos despedidos, Manuel García Medina, fue reinstalado en su cargo porque sólo cubría un interinato cuando en el penal de Aquiles Serdán, cuando Crispín Borunda se fugó del Hospital Cima. El doctor García también demandó y logró su reinstalación.

El mismo director, Celso Mariana Márquez Peña, demandó al Estado por la misma causa, sin que se haya resuelto su situación.

Las autoridades penitenciarias consignaron a los empleados despedidos ante la Procuraduría General de la República, pero sin elementos para procesarlos, por lo que hoy están en espera de que se resuelva su situación laboral.

Y ello, a pesar de que los internos que han intentado o se han fugado del Centro de Readaptación Social de Aquiles Serdán, durante los últimos tres meses, enfrentan delitos del crimen organizado que aquejan de manera más recurrente a la sociedad: Secuestro y delitos contra la salud (narcotráfico).

Ninguno de ellos enfrenta el delito por evasión de presos, el cual tipifica ese tipo de conductas, a pesar de que las autoridades penitenciarias cuentan con las evidencias de los intentos de fuga, y hubo violencia por lo menos en dos de las últimas fugas o intentos de fuga.

De acuerdo con la Dirección de Ejecución de Penas, en el penal, sólo cinco personas se encuentran por evasión de presos, tres de ellas por una fuga registrada el 18 de julio de 1982 y dos más por otra efectuada en agosto de 2001 en Chínipas.

Las sentencias que estos últimos enfrentan van desde 10 a 32 años de prisión, debido a que la evasión se acumuló a otros procesos que ya tenían.

Respecto de las autoridades, desde 2001, cuando se fugaron cuatro internos del mismo penal, no ha habido directivos consignados y procesados para ser investigados con respecto de una fuga. Aquel año, el entonces director Ricardo Zamora Apan, y el subdirector Luis Astolfo Rodríguez Márquez, fueron procesados y puestos en prisión por la fuga. Ellos pagaron una fianza de alrededor de cien mil pesos y quedaron en libertad.

De los internos que intentaron fugarse, ninguno fue consignado por evasión de presos, permanecen en prisión con el mismo proceso y con la misma sentencia.

Los otros despedidos por la fuga de Crispín y que esperan la resolución de las autoridades laborales son además: el entonces director de la Unidad de Bajo Riesgo (UBR), Jesús Antonio González Barreno; ell coordinador de Seguridad y Custodia, Guillermo Portillo Cereceres; l subcoordinador de Seguridad y Custodia, Edgar Lucero Ronquillo; el ex coordinador de la UBR; Jesús Fierro; el coordinador médico Mario Alcázar, así como los jefes de turno Jesús Manuel Gómez Baylón, Jesús Ramón Álvarez y Jesús Manuel Rubio.

Los custodios son Arturo Manzanares Mendoza, Juan Francisco Aguirre Rodríguez, Humberto Alonso Montes Orozco, Víctor Manuel Hernández Jordán, Rafael Maldonado Urquidi, Javier Araujo Díaz y Bernardino Chavira.