Noticias de Chihuahua, Chih., a Sábado 10 de abril de 2021

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Más allá del ritual, la identidad

por Edna Fuerte 422

Dar identidad a un pueblo mestizo es una compleja labor que requiere la construcción de modelos

El doce de diciembre, día de la Virgen Guadalupana, es una de las festividades de mayor arraigo en la cultura nacional; de generación en generación se ha ido manteniendo el ritual y se ha extendido a un ámbito que sobrepasa el culto religioso, pues se ha convertido en un rasgo de distinción cultural.

La próxima semana se celebrará este día, de acuerdo a la conocida liturgia católica, pero sobre todo, en concordancia con las tradiciones nacionales arraigadas en la identidad que como pueblo hemos venido formando a lo largo de nuestra historia.

Dar identidad a un pueblo mestizo es una compleja labor que requiera la construcción de modelos que logren congregar las aspiraciones y anhelos de toda una sociedad; la virgen morena ha dado rostro a nuestro pueblo, la hemos llevado en los altares familiares, como amuleto de los viajeros, en los bolsillos de los migrantes.

Entonces la celebración católica ha trascendido sus propias fronteras, ha ido permeando el complejo entramado social, hasta el punto de ser un factor de definición social, de pertenencia, a la par de los símbolos patrios. Este punto es muy claro entre las comunidades que viven en el sur de Estados Unidos, en donde esta fecha espera su anual conmemoración como una forma de reafirmar una identidad nacional más allá de las propias fronteras.

Por las calles de Los Ángeles, Nueva York, o incluso en El Paso a unos minutos de aquí, podemos ver graffitis con la imagen de la Virgen, clara expresión de la lucha que los migrantes tienen cotidianamente para mantener su identidad, para poder heredar a sus hijos las raíces que ellos mismos han transportado lejos de sus lugares de origen.

En esta lucha va impreso un afán de congregación, de poder reflejarse e algo que nos dé pertenencia. En torno a la figura de la Vírgen giran grandes hitos culturales de nuestro país, y su celebración cada vez más tiene que ver con la identidad nacional, con la definición que el mismo pueblo mexicano hace de sí mismo por medio de sus expresiones culturales.

Se pueden tener las consideraciones que sean sobre los rituales religiosos y las creencias, como bien resguarda esta libertad nuestra Carta Magna, pero es importante distinguir la importancia cultural que toman ciertos rituales, que nos definen como Nación y que merecen un análisis claro y continuo de su pertinencia. Observar la presencia guadalupana en los pueblos fronterizos y migrantes nos habla mucho del anhelo de identidad, de la necesidad de pertenencia que priva en estas comunidades.