Noticias de Chihuahua, Chih., a Domingo 2 de agosto de 2020

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Nunca digas de esa agua no he de beber

por Manuel Narváez 726

Nunca digas de esa agua no he de beber

Don José, mantenga la calma, ya mero llega su retiro

Una de las palabras más utilizadas desde el inicio de su gestión por el Sr. Gobernador, próximo a dejar la silla, fue MEZQUINDAD. Lo sé porque tuve oportunidad de conocer su discurso de toma de protesta, de tratarlo los primeros tres años de su gobierno y de seguirlo en medios el último tramo de su administración.

José Reyes Baeza Terrazas usó durante seis años la palabra en mención para endilgársela a sus adversarios de ideología. Fue también la manera de decirle a la opinión pública que él actuaba genuinamente y que los demás no lo eran. Dime de que presumes y te diré de que careces, dirían nuestros abuelos.

No voy recitarles como merolico los múltiples ejemplos para demostrar la incongruecnia del mandatario, tan sólo uno si: cuando una de las aeronaves que utiliza para sus traslados, fue confiscada y detenidos sus tripulantes, por intentar introducir mercancia extranjera sin pagar impuestos. «se fijan en cajitas y dejan pasar tarilers», le espetaba al admisnitrador de la aduana en Juárez.

Previo a la escalada de violencia en la frontera, Fernando, el tío y Manlio, se oponían a la entrada del ejérctio a las calles de Ciudad Juárez, pero ha sido tanta la presión social y mediática por la violencia, que el gobernador cedió y hasta imploró la llegada de las fuerzas armadas.

Agotados, las estrategias y los tiempos, con pírrricos resultados por cierto, el primer magistrado del estado exige aún la permanencia del ejército y la policía federal en la fronteriza ciudad. También es cierto el clamor de los juarenses y de los capitalinos, para que se retiren las fuerzas castrenses. Las denuncias de abusos cometidos por éstos aumentan cada día y me parece que es tiempo de dar un golpe de timón.

Lo que no se vale y lo digo por los tiempos electorales que asoman la cabeza a la vuelta de la esquina, es que Don José ahogue sus pretensiones en la incongruencia amenazando con crear una comisión de honor y justicia para que analice los casos de abusos cometidos por las fuerzas federales. ¿ dónde pretende constituirla, en el congreso?, es violar su autonomía; ¿en su gabinete?, no es atribución de él.

De ninguna manera quisiéramos que se sigan cometiendo excesos en contra de la población civil ajena a hechos delictivos, pero tampoco resulta ético ni varonil, obligar la apariecnia de que la policía federal y las fuerzas armadas son los malos de la película. El enemigo es la delincuencia organizada y el frente abierto para combatirla ha costado la vida de muchos agentes federales, soldados, cipoles, ministeriales, policías preventivos y ministerios públicos honestos que han entregado con valor su vida. Negarlo o achacarle la responsabilidad a un orden de gobierno, esto sí, es una mezquindad.

Don José, mantenga la calma, ya mero llega su retiro.