Noticias de Chihuahua, Chih., a Viernes 20 de septiembre de 2019

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Otra vez los alimentos

por Víctor Quintana 162

Otra vez los alimentos

Como si la violencia que nos agobia fuera poco, el precio de los alimentos se vuelve a disparar

Es la tercera vez en cuatro años que esto sucede: enero de 2007, crisis de la tortilla, el aumento en el precio del máiz hace que ésta pase de seis hasta doce pesos kilo. Octubre de 2008: crisis financiera mundial que repercute en enero de 2009 en un alza generalizada de la comida, con airadas protestas populares en varios países, México incluido.

Saldos de la crisis: entre 2008 y 2009 el número de personas subalimentadas en el mundo se incrementó de 915 millones de personas a mil millones 20 mil. En América Latina, el número de personas que sufren hambre pasó de 45 millones en 2008 a 53 millones en 2009. En México, el número de personas en pobreza alimentaria que en 2006 era de 14.4 millones de personas, subió a 19.5 millones en 2008 y posiblemente ya ronde los 23 millones.

Luego de un descenso paulatino desde 2009, en el segundo semestre de 2010, alimentos como el maíz y el sorgo llegan a cotizarse mundialmente un 40% más caros que en meses previos. Según los analistas, si bien las alzas de los básicos no seguirán siendo tan pronunciadas, evolucionarán en una tendencia lenta pero firme hacia arriba.

Los datos específicos para México son golpeadores: el precio de la canasta básica aumentó en un 80% durante el año pasado y en los primeros tres años del gobierno de Calderón, en un 93%. Para comparar un poco: ese aumento quintuplicó el del salario mínimo que entre 2006 y 2009 sólo se incrementó en un 17%.

¿Las causas de las alzas en el precio de los alimentos? Los expertos internacionales señalan las catástrofes naturales como sequías en Rusia e inundaciones en Australia producidas por el cambio climático, que reducen la oferta alimentaria. El aumento de la demanda de carne y cereales debido a la elevación del poder adquisitivo de China e India, cuya población es un 40% de la humanidad. El incremento de la demanda de hidrocarburos debido al repunte económico global, sobre todo de los dos países antes citados. Petróleo caro, alimentos más caros.

Sin embargo, hay un factor que es tal vez el que más pesa: la especulación con los alimentos. O, como le llaman los analistas, la financiarización del mercado de alimentos básicos. Y esto se explica así: al colapsarse los mercados de bienes raíces en 2008 y el de los hedge funds, los inversionistas y los especuladores han decidido invertir en cosas más concretas, las commodities: oro, plata, algodón, maíz, trigo, sorgo, etc. Entonces se invierten enormes sumas de capital especulativo no en la agricultura directamente, sino en los llamados mercados secundarios, donde se cotizan los alimentos, como en la Bolsa de Chicago, y esto hace que el precio se dispare para los consumidores.

Los alimentos están caros, pues, porque se manejan como mercancías buscando la ganancia, no la nutrición de la gente. Porque se especula con ellos, no porque “los campesinos sean flojos”, como acaba de decir un innombrable diputado del PAN. Los campesinos producen muchos alimentos y pueden producir más sin necesidad de acudir a semillas transgénicas. Todo es que el gobierno los apoye con precios de estímulo y rescate la política agrícola en manos de los grandes productores y acaparadores y deje de claudicar en su deber de constituir una reserva estratégica de alimentos básicos para que el pueblo tenga siempre acceso a comida barata, sana y suficiente.