Noticias de Chihuahua, Chih., a Lunes 3 de agosto de 2020

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Repuntan las muertes maternas en México

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Repuntan las muertes maternas en México

Son quienes buscan dar vida, pero mueren, son las mamás que se quedan en el camino

En los últimos años, el rostro de la muerte lo mismo unió el destino de las indígenas pobres de siempre que el de las adolescentes embarazadas, con el de las profesionistas de más 35 años y con el de aquellas que dan todo por embarazarse, aún a pesar de tener enfermedades terminales, como el cáncer o cardiopatías, a sabiendas de que arriesgaron su vida.

Actualmente, las mujeres ya casi no se quedan a parir ni a morir en sus casas. Ahora llegan a dar luz a clínicas y hospitales. Sin embargo, el problema radica en que la mitad de las embarazadas en México sólo acuden una vez o ninguna al médico o se presentan hasta el último momento cuando ya tienen problemas graves.

Son en las clínicas y hospitales de salud pública, donde las autoridades reconocen que se debe trabajar para mejorar la atención médica hacia las embarazadas y así disminuir la mortalidad.

En los últimos 20 años, la mortalidad materna iba en descenso en México, hasta que en 2008 y 2009 las cifras volvieron a dispararse ligeramente. En especial, en 2009 en el que la influenza A H1N1 sumó víctimas entre las embarazadas.

En total, de acuerdo con cifras estimadas, el año pasado ocurrieron mil 235 defunciones maternas, de las cuales 207 fueron a causa de neumonías atípicas.

En años anteriores, la mortalidad materna asociada a enfermedades respiratorias agudas graves no rebasaba los 30 casos.

El gobierno se había comprometido en las metas del Milenio ante la ONU, a lograr que se redujera en México la tasa de mortalidad materna para 2015, a 22.5 muertes por 100 mil habitantes. Pero la meta está lejos de alcanzarse. Actualmente la tasa es de 59 muertes maternas cuando para estas fechas debería ubicarse en 40.
Falta mejorar atención

En el país, Campeche, Colima, Nayarit y Tabasco, no han registrado una sola muerte materna en su territorio en el último año, de acuerdo con cifras proporcionadas por Roberto Ruiz, responsable de la División de Gineco-Obstetricia y Perinatal del Instituto Mexicano del Seguro Social.

El funcionario médico del IMSS considera que a pesar de los esfuerzos gubernamentales se siguen muriendo mujeres debido a que existe un descuido por parte de ellas en la salud previa al embarazo. También, a que en el momento de ser atendidas en el parto existen algunas inconsistencias médicas en el manejo, o que después del alumbramiento también provocan alguna serie de fenómenos que hacen que la mujer tenga un desenlace fatal.

Con esto coincide Javier Mancilla, director del Instituto Nacional de Perinatología (INP) de la Secretaría de Salud (Ssa), quien dice que el problema de la mortalidad materna deriva en la calidad de la atención.

Para que el control de un embarazo sea adecuado, según la Organización Mundial de la Salud (OMS), deben registrase al menos cinco consultas prenatales, y en México la mitad de las embarazadas no llegan ni a una, y la otra mitad llega a cumplir el requisito, pero con consultas de dudosa calidad, reconoce el director médico.

“No es suficiente que llegue el médico y sólo le diga a la mujer: cómo se siente, sino hay que hacer una exploración adecuada, hacer pruebas de que no haya infección de vías urinarias y que no haya diabetes. En fin, una serie de medidas que nos hacen reducir el riesgo de embarazos”, reflexiona.

La atención hacia las embarazadas, sigue cambiando, asegura Javier Mancilla. “Ya no se quedan en sus casas ni se mueren en los trayectos al hospital; ahora 86% son atendidas en alguna unidad médica, pero llegan en condiciones de gravedad y en algunas no las atienden adecuadamente”.

El problema, explica Patricia Uribe Zúñiga, directora general del Centro Nacional de Equidad de Género y Salud Reproductiva de la Ssa, es que algunos casos no se cumplen con el protocolo establecido por parte de los médicos en el manejo hospitalario de las embarazadas.

Por eso, desde el año pasado, recuerda que existe un convenio firmado desde la Presidencia de la República entre las diversas instituciones de salud para atender emergencias obstétricas, por lo que una mujer aunque no sea derechohabiente del IMSS, ISSSTE o Salud, tiene que ser atendida, sin costo alguno.

Sin embargo, admite, a veces las embarazadas son “peloteadas de una unidad médica a otra”, porque hay hospitales que no tiene la capacidad para atender ni a la madre ni al bebé.

Causas de mortalidad materna

Para Roberto Ruiz, del IMSS, y Javier Mancilla, del INP, las causas de la mortalidad materna se concentran en tres grupos:

En mujeres que durante el embarazo desarrollan hipertensión arterial alta, preeclampsia; las que sufren hemorragias obstétricas (abortos prematuros que ocasionan muerte); y las que tienen enfermedades como cáncer, VIH-sida, problemas en los riñones y cardiopatías que complican el embarazo y ponen en riesgo su vida.

El director del INP dice que las dos primeras causas de muerte han ido disminuyendo en los últimos años, mientras que la tercera, que son causas indirectas, se ha convertido en un grupo de riesgo y de “foco de atención” para el sector Salud.

“Son pacientes con enfermedades que se atreven a embarazarse cuando no está recomendado; algunas fallecen y otras sí alcanzan a tener a sus hijos”, agrega el jefe de la División de Gineco-Obstetricia y Perinatal del Seguro Social.

Durante 2009, fallecieron 172 mujeres embarazadas en las diversas unidades médicas del Instituto, cuyas principales causas de muerte fueron por preeclampsia-eclampsia (aumento de la presión arterial) y por el virus de la influenza A.

Este último fenómeno provocó que la tasa de mortalidad materna del IMSS pasara de 34 muertes maternas por 100 mil nacidos vivos en 2008 a 36 por 100 mil en 2009. Y se puede prevenir con tan sólo aplicarse la vacuna contra el virus.

Las defunciones que ocurrieron en todo el país el año pasado, se presentaron en mujeres en edades de riesgo, menores de 19 años y mayores de 35.

De acuerdo con cifras del IMSS y de Salud, una de cada cinco embarazos se trata de mujeres de 20 años que viven en las zonas metropolitanas; mientras que en mujeres arriba de los 35 años, cada día se incrementan más los casos de embarazos.

A partir de su experiencia, Javier Mancilla considera que la atención médica oportuna durante el proceso de embarazo será la que evitará en el futuro más muertes. Por eso, dice, se trabaja para no permitir que sean rechazadas en las unidades médicas cuando hay un embarazo complicado.

“Lo que estamos buscando es que cuando una mujer llegue a una unidad, no se le dejé ir, que se le busque la unidad en donde pueda ser atendida, y creo que en eso hemos comenzado a avanzar”.

Pero, lo más importante, afirma, y sin lo que no podrá reducirse la tasa de mortalidad, es que las mujeres tomen conciencia de la importancia que tiene cuidarse y atenderse a lo largo de todo su embarazo.