Lunes 6 de julio de 2026
Acra, Ghana.– El entrenador portugués Carlos Queiroz presentó su renuncia como director técnico de la Selección de fútbol de Ghana, luego de la eliminación del conjunto africano en los dieciseisavos de final de la Copa Mundial de la FIFA 2026, donde cayó por 1-0 ante Selección de fútbol de Colombia.
A través de un mensaje publicado en su cuenta de Instagram, el estratega de 73 años agradeció la oportunidad de dirigir a las Black Stars y aseguró que, pese a no alcanzar el objetivo deportivo, el equipo recuperó prestigio en el escenario internacional.
"No podemos afirmar una satisfacción deportiva completa, pero podemos decir con orgullo que honramos los colores de Ghana y devolvimos el respeto y la credibilidad a las Black Stars en el mayor escenario del fútbol", escribió.
Queiroz asumió el cargo en abril de este año tras la salida de Otto Addo, con la misión de revertir una racha de cuatro derrotas consecutivas del combinado africano.
Antes del Mundial, Ghana perdió un partido amistoso frente a Selección Mexicana de Fútbol y empató con Selección de fútbol de Gales. Ya en la justa mundialista, venció 1-0 a Selección de fútbol de Panamá, empató sin goles con Selección de fútbol de Inglaterra y perdió ante Selección de fútbol de Croacia, resultados que le permitieron avanzar como uno de los mejores terceros lugares.
Sin embargo, el recorrido terminó frente a Colombia, en un encuentro en el que Ghana apenas registró ocho disparos y ninguno fue dirigido a la portería rival.
En su despedida, el técnico dejó un mensaje de reflexión sobre el futuro del equipo y señaló que el crecimiento de la selección debe comenzar con una mejor estructura institucional.
"El fútbol, como la vida, nos enseña una lección atemporal: o ganas o aprendes", expresó. "El futuro de las Black Stars no se construirá solo en el campo. El éxito debe comenzar fuera de él, creando el mejor entorno posible para preparar, proteger y desarrollar el extraordinario talento futbolístico de Ghana".
La etapa de Queiroz también estuvo marcada por la polémica tras convocar al mediocampista Thomas Partey, quien enfrenta un proceso judicial en Londres por múltiples cargos de violación. El jugador no pudo disputar el debut mundialista debido a problemas migratorios, aunque posteriormente participó en los encuentros frente a Croacia y Colombia, donde fue abucheado por parte de la afición.