Viernes 14 de agosto de 2026
México.– El nombre de Andrés Manuel López Beltrán, hijo del expresidente Andrés Manuel López Obrador, se sumó a la lista de políticos y funcionarios mexicanos a quienes Estados Unidos les ha retirado o revocado la visa en los últimos años.
López Beltrán dio a conocer la medida a través de un mensaje difundido públicamente, en medio de una política estadounidense que ha incrementado el uso de la cancelación de visas como herramienta diplomática.
Entre los casos que han trascendido públicamente se encuentra el de la gobernadora de Baja California, Marina del Pilar Ávila, quien anteriormente confirmó que su visa estadounidense había sido revocada.
También se han difundido versiones sobre el retiro de visas a los gobernadores Alfonso Durazo, de Sonora, y Américo Villarreal, de Tamaulipas.
Gobernadores, alcaldes y exfuncionarios
La medida no se ha limitado a integrantes de un solo nivel de gobierno.
Entre los políticos que públicamente han sido relacionados con retiros o cancelaciones de visas se encuentran el exgobernador de Guerrero Héctor Astudillo, así como Juan Francisco Gim, alcalde de Nogales, Sonora, y Óscar Eduardo Castro Castro, presidente municipal de Puerto Peñasco.
También han sido mencionados Alex Tonatiuh Márquez Hernández, extitular de investigación aduanera; la exalcaldesa de Tijuana Montserrat Caballero Ramírez, y Sonia Villarreal Pérez, subsecretaria de Gobierno de Coahuila.
Los casos corresponden a políticos y funcionarios provenientes de diferentes partidos, aunque una parte importante de los nombres divulgados pertenece a Morena.
Reportaron al menos 50 casos desde 2025
La dimensión de las cancelaciones comenzó a conocerse con mayor amplitud en 2025, cuando Reuters reportó que Estados Unidos había revocado las visas de al menos 50 políticos y funcionarios mexicanos, en el contexto de las acciones de la administración del presidente Donald Trump contra los cárteles del narcotráfico y sus presuntos vínculos políticos.
Fuentes citadas entonces por la agencia señalaron que el número podría ser incluso mayor.
Exembajadores estadounidenses consultados por Reuters explicaron que administraciones anteriores también habían recurrido a la cancelación de visas, pero destacaron la amplitud con la que la administración Trump comenzó a utilizar esta herramienta.
La revocación de una visa estadounidense no constituye por sí misma una acusación ni acredita la comisión de algún delito, y el Gobierno de Estados Unidos generalmente mantiene bajo reserva las razones específicas de estas determinaciones migratorias.