Miércoles 8 de julio de 2026
La eliminación de la selección de Estados Unidos en el Mundial 2026, tras caer 4-1 ante Bélgica en Seattle, representó un duro golpe para una afición que había comenzado a ilusionarse con un recorrido más largo en el torneo. Sin embargo, para dirigentes y especialistas, la salida del equipo no representa un retroceso en el crecimiento del futbol dentro del país.
El Mundial ha acelerado una tendencia que lleva décadas: la consolidación del futbol como uno de los deportes con mayor crecimiento en Estados Unidos. Con ligas profesionales establecidas, una mayor participación juvenil y una generación de futbolistas compitiendo en Europa, el desarrollo del deporte ya no depende únicamente de los resultados de la selección masculina.
El comisionado de la Major League Soccer, Don Garber, señaló que el impacto del Mundial va más allá del desempeño del equipo nacional.
“Espero que podamos seguir inspirando al país con grandes victorias en el futuro, pero el crecimiento del deporte no depende de eso”, afirmó.
Mundial rompe récords de audiencia y asistencia
La Copa del Mundo 2026 generó cifras históricas para el futbol estadounidense. De acuerdo con los datos presentados, el torneo alcanzó nuevos récords de audiencia y asistencia:
El partido entre Estados Unidos y Bosnia y Herzegovina registró 24 millones de espectadores en Fox, convirtiéndose en la transmisión en inglés de un Mundial más vista en la historia del país.
Cerca de 9 millones de personas siguieron el encuentro a través de Telemundo en español.
Los primeros 72 partidos reunieron aproximadamente 4.6 millones de aficionados en estadios, superando el récord de asistencia del Mundial de 1994, que fue de 3.5 millones con 52 encuentros.
El ambiente generado por los partidos, las aficiones internacionales y la presencia de figuras mundiales permitió que millones de estadounidenses tuvieran un mayor contacto con el futbol.
El reto: convertir la popularidad en una liga de élite
Aunque la MLS ha tenido un crecimiento constante, especialistas consideran que todavía enfrenta retos para competir con las principales ligas del mundo.
La liga estadounidense registró un promedio cercano a 22 mil aficionados por partido, una cifra importante, aunque todavía inferior a otros deportes tradicionales como la NFL, MLB y NBA.
El exjugador de la selección estadounidense, Eric Wynalda, cuestionó que la MLS aún no tenga un papel más determinante en la formación de jugadores para la selección nacional.
Wynalda señaló que la liga debe apostar más por desarrollar talento joven y evitar depender principalmente de figuras internacionales veteranas que llegan al final de sus carreras.
MLS busca dar el siguiente salto
Garber explicó que la liga analiza cambios estructurales para aumentar su competitividad internacional, incluyendo ajustes en su calendario y posibles modificaciones al modelo de competencia.
A partir de 2027, la MLS planea cambiar su temporada para alinearla con los calendarios utilizados por las principales ligas europeas.
El objetivo, según el comisionado, es que el futbol estadounidense pase de ser un deporte en crecimiento a convertirse en una potencia mundial.
“Si la meta en 1994 era comenzar una liga, la meta en 2027 y en adelante es tener una de las mejores ligas del mundo”, afirmó Garber.
Más de 30 años después del Mundial de 1994, el futbol en Estados Unidos cuenta con una estructura profesional consolidada, una liga femenina en expansión y una nueva generación de aficionados que podrían transformar la relación del país con este deporte.
Para muchos seguidores, la eliminación del equipo nacional fue sólo una pausa en un proceso mayor: hacer que el futbol deje de ser una alternativa y se convierta en uno de los deportes protagonistas de la cultura estadounidense.