Lunes 11 de mayo de 2026
La presentación de la Declaración Anual representa para muchos contribuyentes la oportunidad de recuperar impuestos mediante el esquema de deducciones personales. El Servicio de Administración Tributaria (SAT) permite integrar diversos gastos del ejercicio fiscal para reducir la base gravable, lo que deriva en devoluciones directas a la cuenta bancaria del usuario.
Uno de los pilares más robustos de la deducción son los servicios de salud. El contribuyente tiene derecho a deducir honorarios de médicos, dentistas, psicólogos y nutriólogos, además de gastos hospitalarios. Un beneficio relevante, aunque poco aprovechado, es la deducción de lentes ópticos graduados, los cuales son elegibles siempre que se cuente con la receta médica y el comprobante fiscal correspondiente.
Es importante precisar que, si bien los medicamentos adquiridos en farmacias no son deducibles de forma independiente, sí pueden integrarse al beneficio fiscal cuando forman parte de una factura global emitida por una institución hospitalaria durante un periodo de internamiento.
En el ámbito educativo, el SAT reconoce el pago de colegiaturas desde nivel preescolar hasta bachillerato o su equivalente, sujeto a los topes anuales vigentes para cada grado. En este rubro, el transporte escolar también es deducible, siempre y cuando sea de carácter obligatorio y se desglose específicamente en el comprobante fiscal.
Por otro lado, las aportaciones voluntarias realizadas a la cuenta de Afore y el pago de primas por seguros de gastos médicos mayores se consolidan como herramientas de alta eficiencia. No solo fortalecen el patrimonio y la seguridad del contribuyente, sino que impactan de manera inmediata en la reducción del impuesto a pagar.
Para quienes poseen un patrimonio inmobiliario, los intereses reales pagados por créditos hipotecarios (ya sean bancarios o de instituciones públicas como Infonavit y Fovissste) son totalmente deducibles. Las instituciones financieras tienen la obligación de emitir una constancia anual que facilita este proceso al estar, generalmente, precargada en el portal del SAT.
La autoridad fiscal es estricta en cuanto a la forma de pago. Para que cualquier deducción personal sea aceptada, el gasto no debe ser efectuado en efectivo. Es obligatorio utilizar medios electrónicos (transferencia, tarjeta de crédito o débito) o cheque nominativo. Asimismo, el comprobante fiscal digital (CFDI) debe contener el RFC correcto del contribuyente y el uso de suelo específico para cada gasto.
Para el ejercicio 2026, las devoluciones automáticas suelen procesarse en un periodo de 4 a 5 días hábiles, siempre que el saldo a favor no supere los 150 mil pesos. En caso de exceder este monto o presentar inconsistencias, se deberá recurrir a la devolución manual mediante el Formato Electrónico de Devoluciones (FED), requiriendo el uso de la e.firma.
Finalmente, cabe recordar que el derecho a reclamar un saldo a favor prescribe en un periodo de cinco años, lo que permite a los contribuyentes regularizar ejercicios anteriores y recuperar recursos no solicitados en su momento.