Noticias de Chihuahua, Chih., a Lunes 18 de marzo de 2019

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Actores políticos, pragmatismo y capitales dañan a México

por Alfonso Villalobos 571

Actores políticos, pragmatismo y capitales dañan a México

Hoy la promesa y la palabra ya no valen lo que valían en México, gracias a esta forma de hacer política por parte del PRI

En los últimos días ha quedado demostrado que ni el PAN de Gómez Morín, ni el PRI de Plutarco Elías Calles o el PRD de Cuauhtémoc Cárdenas, son los actores principales de los grandes daños sociales que se viven en México.

Ahora que el tan odiado y señalado «pragmatismo político» ha salido a flote en quienes ambicionan llegar al poder «de una forma u otra», se percibe como ese factor es el que en realidad ha contaminado parte de las instituciones, generando consecuencias muy dañinas a la sociedad.

El PAN vive una etapa post Margarita Zavala, que en definitiva le está costando, a pesar de que tiene todas las ventajas para ganar la presidencia de la república en el 2018.

Cuáles son las razones de este costo?, simples y sencillas, la mujer, la pre-candidata del PAN y ahora candidata independiente se esperó hasta el último momento para dejar al partido en que militó gran parte de su vida.

Después de que hizo campaña por todo el país con la bandera del PAN, reiteró su inconformidad, renunció y se lanzó no solo por la candidatura independiente, sino lógicamente por aquellas personas que le podrían acarrear simpatías para llevar a cabo su proyecto, empezando por los panistas, por supuesto.

Eso señores, aquí y en china, representa el tan odiado «pragmatismo político», aquel que desde el PAN se ha enfrentado a lo largo de la historia y aquel mismo que Margarita señala al actual dirigente nacional del blanquiazul, Ricardo Anaya.

La pregunta en el aire sería: ¿Qué habría pasado si Margarita se queda en el PAN?, aunque ganará o perdiera; yo creo que nada, simplemente el PAN habría enfrentado unido y reforzado ese proceso, mientras la aspirante habrían engrandado su figura esperando nuevos proyectos.

En el PRI las cosas no son distintas por supuesto, desde la entrada del grupo Atlacomulco (empresarios del Estado de México y Nuevo León) al poder a finales de los ochentas, quedaron atrás los valores post revolucionarios que dieron pie a la fundación de ese partido.

Atrás quedó aquel partido de alianza fundado por Plutarco Elías Calles, donde se integraban los obreros, campesinos, patrones y todos aquellos grupos que mostraban perseguir una causa social.

Desde 1988, tras los desastrosos sexenios de Echeverría, López Portillo y De la Madrid, en el PRI todo cambio; el grupo Atlacomulco, o sea los político-empresarios de México, le dieron un nuevo giro a la político, empezando por hacer un fraude para que Carlos Salinas de Gortari llegara a la Presidencia.

De ahí en adelante, pragmatismo, pragmatismo y pragmatismo, ha sido la única bandera enarbolada, promovida por amplios sectores de trabajo del PRI, desde las colonias, hasta los organizados grupos de la élite masónica.

Se seguía hablando de la causa social, pero se empezaron a romper los compromisos por el solo hecho de favorecer el desarrollo de capitales en favor del PRI y de los políticos en turno.

Hoy la promesa y la palabra ya no valen lo que valían en México, gracias a esta forma de hacer política por parte del PRI.

Hoy la credibilidad en el gobierno y las instituciones están por los suelos en México, gracias a esa forma de hacer política por parte del PRI.

Lo más delicado y la gran desgracia para el país es que hoy buena parte de los actores están contaminados.

Nadie de salva y lo mismo ocurrió al PRD, ese partido que nació después de fraude cometido por el PRI a Cuauhtémoc Cárdenas a finales de los ochentas, para hacer ganar a Salinas de Gortari.

El PRD se hizo de militantes gracias a la inconformidad con el PRI, tratando de volver a los orígenes revolucionarios y buscando recuperar la credibilidad, agrupando a la izquierda mexicana, la que antes militaba en el partido tricolor.

20 años después empezó a fragmentarse, la causa es simple, el excesivo pragmatismo de un solo actor, Andrés Manuel López Obrador, aquel que quemó pozos petroleros cuando no le dieron la candidatura a la gubernatura por el PRI en su natal Tabasco, el que ha sido dos veces candidato a la Presidencia de la República y hoy creó un partido para buscar su tercera oportunidad.

López Obrador fundó MORENA, partido con un solo principio, lograr que Andrés Manuel sea presidente de México, así de simple y pragmático.

¿Qué tiene que ver esto con los partidos y sus principios?; nada, simplemente nada.

El PAN es un partido que se funda bajo principios de doctrina que abrazan la democracia social-cristiana, esa ideología de derecha que muy claramente se enfoca en el bien común, la solidaridad, subsidiaridad, el respeto a los demás.

Sus ideales también visualizan una nación encaminada al progreso, al desarrollo económico, siempre bajo principios de orden social, de respeto a las estructuras, pero enfocados en respaldar el avance de quienes menos tiene y más necesitan.

El PRI abraza los principios de la revolución, va por los más desprotegidos, enarbola las causas de los trabajadores en diferentes trincheras para conseguir la anhelada justicia social.

El PRD es la izquierda radical, pero en forma de democracia; se encamina a lograr una especie de gobierno social que favorezca a los más pobres, amplia el espectro subsidiario para el gobierno.

Morena tiene solo un objetivo, que Andrés Manuel sea presidente, por eso junta en sus filas a todos los políticos que otros partidos han dejado en el camino, PAN, PRD, PRI, independiente de su si pasado es bueno o malo, eso no interesa.

El resto de los partidos ni para que perder el tiempo, son el pragmatismo en vivo, la búsqueda del poder, haciendo alianza con quien sea pero enfilados a lograr posiciones, cargos que les generen ingresos a sus militantes y a su partido, para sobrevivir y ser parte de la política mexicana.

Dicho así creo que todo está claro, los partidos y las ideologías son bondadosos, debemos luchar por ser identificarnos y ser parte de esas ideologías, para participar el enriquecimiento de nuestra nación.

Desde aquellos análisis socio-políticos que nos dejaron los griegos, se priorizaba una buena formación social mediante la participación ciudadana.

Lo que también debe quedar claro es que el hombre y la mujer corrompen esos principios con sus bajos instintos, con sus negros y sucios intereses particulares, contra eso debemos luchar todos los ciudadanos, de lo contrario la catástrofe es irremediable. O no?