Noticias de Chihuahua, Chih., a Viernes 21 de julio de 2017

Cargando...
Cargando...

Caridad... Hasta por Conveniencia

por José Cruz Pérez Rucobo 10435

Caridad... Hasta por Conveniencia

Cuando alguien ayuda a un semejante activa mecanismos universales que alinean elementos supra naturales a favor del benefactor

De las tres virtudes teologales, Fe, Esperanza y Caridad., la que más me impacta es sin duda la última de ellas. Las personas que se dedican a solicitar caridad, tienen una especie de cliché al recibirla «Dios se lo pague», a los escépticos recalcitrantes, les comunico o informo que sí hay esa retribución (pago), y que regularmente se recibe mucho más que lo que se aporta, cuando el donante lo hace desde un estado de precariedad (pobreza), la acción toma tintes de santidad.

A continuación intentaré reproducir una Shakespiriana escena de la película «La Vida Inútil de Pito Pérez» con nuestro inmortal Germán Valdés «Tin Tan» (hubo otras, una con Ignacio López Tarso y otra con Manuel Medel).

«Tin Tan, caracterizado como mendigo (vestido de harapos), en una noche fría y lluviosa, hurga con desesperación en los botes de basura en busca de cualquier cosa comestible, se adivina que no ha comido en mucho tiempo, quiere la suerte que en uno de ellos encuentra una suculenta torta, ávidamente la toma, se sienta en el quicio de una puerta y se dispone a devorar ese manjar (quien no haya tenido hambre algún día, no lo podrá comprender, es muy complejo), pero antes... la olfatea haciendo que sus glándulas salivales y sus papilas gustativas, trabajen al máximo. Casi al momento de dar la primer tarascada, ve que a su lado está un pequeño (Pulgarcito) niño de la calle, de escasos ocho años, mismo que se saborea ostensiblemente, Tin Tan no puede disponer de su alimento, con todo el dolor de su corazón y estómago, en un acto de desprendimiento supremo, le da la torta al niño». Señores, eso es caridad no frusilerías.

Cuando alguien ayuda a un semejante en desgracia, activa mecanismos universales, que alinean elementos supra naturales a favor del benefactor, las fuerzas cósmicas no permanecen indiferentes ante el desprendimiento y la bonhomía.

En ocasiones anteriores he mencionado a un generoso ser humano de N.C:G Chih. el Master Ernesto Martín Beall Jeffers, pero hoy más que nunca encuadra en el tema, en incontables ocasiones he sido testigo de los actos de generosidad de su parte hacia los desvalidos, la ayuda no se circunscribe sólo a dinero; da alimento al hambriento, cobijo y protección al necesitado e incluso donación de sus prendas de vestir (chamarras al que sufre frío).

Su desprendimiento no ha pasado inadvertido por las fuerzas antes mencionadas (cósmicas y etéreas), saliendo avante de graves problemas de salud que lo tuvieron postrado en cama. El mundo no puede prescindir de ángeles de su peso (literal y directo).

Otro buen amigo que prácticamente escapó de las garras de la muerte, es Don José Álvarez, belicoso sujeto, cuya amistad que aprecio y valoro, se inició con una confrontación casi física, a toro pasado Don José comenta de aquello: «este viejo (yo) me cae bien porque atora, no se deja», pero si derrotó (de momento) a la muerte hay que irse con tiento con él.

Volviendo al tema de la caridad, hay dos iglesias (casualmente las que más respeto), que son la católica y la de Jesucristo de los Santos de los Últimos Días (mormona), que practican la caridad cristiana, no debo dejar de mencionar los comedores populares, asilos, hospicios y albergues para migrantes de las organizaciones católicas. La iglesia mormona aunque mucho más discreta, siempre apoya en todas partes del mundo, en situaciones de hambruna o desastres naturales, en mi opinión es llevar a la práctica las enseñanzas cristianas.

Tal vez algunos de ustedes se extrañaron de el título de el artículo «Caridad... Hasta por Conveniencia», en ese rubro considero que las personas generosas son bendecidas más allá de lo que dieron, es decir hay un efecto boomerang donde se le regresa su buena acción con intereses.

Siguiendo esa tónica:

  • Gobernantes, hasta por conveniencia traten bien a la población, en una de esas despierta de ese sueño seductor.
  • Políticos, hasta por conveniencia no roben al pueblo, que es el que los encumbró pero también los puede defenestrar.
  • Empresarios, hasta por conveniencia páguenles bien a sus trabajadores, ignoren el salario mínimo que bien saben es injusto. Fijado por los que nada saben lo que es trabajar.
  • Comerciante, hasta por conveniencia expendan su mercancía a precios justos y razonables.
  • Banqueros, hasta por conveniencia suspendan su actividad de ágio y usura, no todos los países son como México, se pueden mal acostumbrar.
  • Medios de Comunicación, hasta por conveniencia no engañen a sus lectores, televidentes, radio escuchas no pierdan el capital más grande de todo comunicador, la credibilidad.

«La manera de dar vale más que lo que se da»
Pierre Corneille

«En las cosas necesarias, la unidad, en las dudosas, la libertad, y en todas la caridad»
San Agustín

«Encontramos la caridad en el mas alto nivel de la conciencia humana»
Doménico Cieri Estrada

Twitter @JoseCruz777

Mensajes

  1. Joel

    Josè,sublime tu escrito.Hablas de la «caridad ardiente de Dios».Aunque no sè exactamente porque dice «ardiente» lo saquè de Latìn Ignis Caritas Dei.Tal vez es porque Dios es fuego consumidor.¿Y habrà esperanza què los polìticos se hagan caritativos?.Puede haber milagros Josè.Que bueno que nos concientizas a seguir haciendo lo bueno y lo puro.Y si Josè,hasta si hacemos el bien por conveniencia nos irìa muy bien,no se diga si se hace de corazòn.Has dado triple touch.Eres una flecha en las manos del Señor y has dado en el blanco.Saludos hermano Josè y te mando un abrazo entrañable.

    1. José Cruz

      Joel, eres sensible a este tipo de temas por varias razones; los dominas, te gustan y porque los compartes. Todo artículo que hable de la justicia, la bondad, el bien, lo espiritual., entran de lleno en tus dominios. Bien por ello, te deseo como siempre lo mejor a ti y a tu hermosa familia que has formado (nada es por casualidad y si por causalidad).

  2. fer

    olviden el redondeo, que la verdad una robo hormiga utilizando sus propios terminos, desde mi muy humilde punto de vista

  3. FLORENCIA

    Asi es José, hay que «dar hasta que duela»
    Saludos y Bendiciones¡¡¡¡¡

    1. José Cruz

      Florencia, esa frase me la sabía, «Hay que amar hasta que duela», pero resulta más prosáica que como usted la redacta. Sus bendiciones muy bien recibidas. Saludos afectuosos.

  4. FLORENCIA

    Y si no, por conveniencia

    1. José Cruz

      Florencia, captó perfectamente la intención del artículo, tiene la sensibilidad a flor de piel.

  5. Cristina Rincón S

    Hola José. Es un gusto encontrar gente que se preocupe por difundir lo mas valioso del ser humano, la caridad. Gracias.

    Hoy deseo compartir una experiencia personal.
    Trabajé en una empresa financiera, muy buen sueldo, excelentes prestaciones, magníficas instalaciones, semana inglesa, servicio médico, comedor, horas extras, prima dominical, prima vacacional... El paraíso!
    Aunque la mayoría creía que mas merecía, tu servidora lo valoró plenamente.
    A la hora de comer siempre había mucha gente, que a diario le encontraba todo tipo de defectos a la comida. Yo me preguntaba: ¿En verdad comen mejor en su casa?. Convivían diversos niveles socio-económicos, pero los que mas se quejaban eran los «fresas impostores» (Nivel medio bajo). Yo soy de la «clase alta», pertenezco al nivel «marginado ALTO» jeje.
    El comedor se encontraba instalado en el mismo edificio, muy higiénico, mesas y sillas, limpias y cómodas. Tenía una barra para auto-servicio, incluía ensaladas frescas, agua a base de frutas y natural; todos los días presentaban dos menús diferentes, describiendo su valor nutrimental y calórico.
    El día de paga, disfrutaba de un comedor vacío. La mayoría salía a comer «comida rica» (tacos y hamburguesas «McDonald’s»), jajaja.
    Uno de esos días observé; una compañera, terminando de comer, partía un pan blanco, lo rellenaba del sobrante y lo envolvía en una servilleta de papel. Mi curiosidad me empujo a preguntar ¿Por qué?. mi mente malévola me decía: «ya se lleva su cena». Ella respondió: «Camino a mi casa me encuentro con un indigente, es para él»
    Que te digo, mi maxilar inferior cayó de tal forma de la que nunca podría haberme imaginado, estuve a punto del llanto...
    A partir de ese momento insté a mis 3 amigos a seguir su ejemplo o a cooperar con la «torta». A veces lo hacían, a veces no.
    Durante 3 años comieron varios indigentes, yo prefería dar, lo que pudo haber sido «basura», a una familia de indígenas; Papá, Mamá e hijito. El pago... «Gracias, que Dios le dé mas», la satisfacción personal, el suspiro de alivio que, junto con la sonrisa en mi faz, me dan gran parte de mi felicidad.
    En la actualidad, mi situación económica precaria, ha desarrollado mi capacidad de inteligencia para observar y elegir a quién quiero ayudar. Intento reconocer al farsante charlatán.
    Ayudo con una fruta, un taco, agua embotellada y en último de los casos una moneda; a inmigrantes sudamericanos en su paso a los EEUU, a personas de edad avanzada que trabajan vendiendo sus productos chinos y a los niños explotados por sus padres o «tutores».
    Me gasto una fortuna en alimentar 3 perros propios y 6 callejeros.
    Por supuesto, me duele y mucho, desprenderme del dinero que tanto trabajo cuesta hoy ganarse. Pero mas me duele la situación de abandono que sufre la gente y los animales.
    Sólo algunos familiares, amigos y vecinos me califican de «tonta», «por eso no tienes dinero», «te la pasas ayudando a todo el mundo y nadie lo agradece» dicen.
    Tal vez tengan razón, no tengo dinero, pero soy millonaria, tengo el cariño de niños, adultos y perros.
    Yo contesto: «Lo hago por conveniencia... Hoy por ellos, mañana por mi»...

    Sé que sabrás disculpar mis textos tan extensos.

    Te envío saludos afectuosos.

    1. José Cruz

      Cristina, este foro se ha vuelto un punto de encuentro de personas férreamente inclinadas hacia acciones positivas, es gratificante que así sea. La empresa donde trabajabas, su error (desde mi punto de vista), fue no haber conservado a una empleada de tu categoría, la anécdota personal que mencionas es rica en matices y vas de la crítica a los empleados «popis» hasta la bella cualidad que es la caridad humana, la haces extensiva también a los animales, seres aún más indefensos, mi columna se engalana con aportaciones magistrales como la tuya, adquiere un tono de positividad y promoción de valores, no debo dejar de mencionar al buen amigo Joel especialista en estos temas. Gracias por compartir tus experiencias con el foro, mismo que sin duda lo agradece y gusta de tus colaboraciones, reitero mi propuesta, escribe, ponte en contacto aquí en El Ágora con el Sr. Eduardo Rojero, te voy a enviar su correo electrónico al tuyo. Un fuerte abrazo.

    2. Joel

      Cristina,de todo lo que has escrito se me hizo feo dònde dices que algunos familiares ,amigos,vecinos dicen «que eres tonta»,en que mal concepto te tienen,si tù ayudas a la pobre gente,lo haces de buena Fè.A mi parecer èstas personas que te dicen «que eres tonta y que no tienes dinero» han de querer que les dès el dinero a ellos.Porque no creo que ellos si «tengan dinero».La verdad es que es tu dinero y tù lo ganas con tu esfuerzo y sòlo tù sabes còmo lo administras.La gente no tiene derecho a decirte «tonta»,pero ya ves còmo el diablo es de grosero y envidioso,y la gente egoìsta y envidiosa se hace màs diablo que el diablo.Un saludo Cristina y que Dios te bendiga siempre.

    3. Cristina Rincón S

      Gracias por tus comentarios Joel.
      Pienso que la gente cuando es egoísta, tiene precio. «Sí lo hago, pero que me das».
      Lo respeto, mas no lo comparto. Podrán criticar y denostar, mientras no nos afecte, continuaremos ejerciendo el verdadero valor.
      No tenemos necesidad en desgastar nuestras energías en ellos.
      Un abrazo Joel.

    4. Joel

      Saludos Cristina.Te voy a platicar de cuàndo por circunstancias adversas lleguè a ser casi vagabundo,ya que sòlo me faltò buscar comida en los botes de basura por el hambre que sufrì.Era un semivagabundo.Me llovían todo tipo de epítetos incoherentes,pero de todos modos yo seguía luchando en la vida,nunca me rendì,era muy pobre pero honrado còmo se dice.Entonces una vez ya en la noche estaba dormido,cuàndo en mis sueños se me apareció Jesuscristo,si,¡Jesuscristo! y me dijo Palabras tan bellas,me acariciò la mejilla,y me dijo «precioso hijo, trata de ser feliz con lo que tienes,vive la vida intensamente que luchando lo conseguiràs»,y sentí un ànimo nuevo,sentì aire fresco en mi vida,y ya mi vida no fuè la misma.Èste es mi testimonio,un abrazo Cristina,y acuérdate, una Guerrera de Dios nunca se rìnde.

    5. Cristina Rincón S

      Bello ejemplo de vida Joel. Muchas veces tenemos que sufrir intensamente el dolor para después, ya curados, poder disfrutar en la misma magnitud, de lo hermoso que significa el sólo hecho de VIVIR.
      No es necesario ni indispensable, sufrir lo mismo o en igual grado, lo que los demás sufren. Con una sola vez que pases un proceso similar de pérdida, en cualquier ámbito de nuestra existencia, nace en uno la empatía (o debería nacer) para ayudarnos a entender y apoyar a nuestro prójimo.
      Hace poco escuché una de las frases mas sabias: «No podemos ayudar a quien no quiere ser ayudado... Debemos respetar su proceso».
      Cuando no queremos escuchar, cuando sumidos en la depresión, tocamos fondo, en un instante, llega la luz que ilumina nuestra vida; entonces sin que nadie nos obligue, buscamos ayuda. El que mas nos tiende la mano, irremediablemente es un familiar.
      Nos debemos a la familia, hay que cuidarla.
      Gracias por compartir un pasaje tan difícil en tu vida. Felicidades, por que sólo quien lo vive, sabe que las palabras nunca se equiparan con los hecho de una historia desgarradora. Un fuerte abrazo Joel.

  6. Maik

    «Ninguna buena acción queda impune»

  7. Javis

    Cuando estaba a punto de convertirse en el Rey de Israel, David tuvo una experiencia que corrobora esta idea. Mientras se escondía de Saúl, él y sus hombres cuidaban de la propiedad de un rico terrateniente llamado Nabal. Pero más tarde, cuando David le pidió un favor a Nabal, éste le contestó con desdén. «ciertamente en vano he guardado todo lo que éste tiene_ dijo David_. Él me ha vuelto mal por bien» (1 Samuel 25:21).
    Antes de que David pudiera tomar venganza, la esposa de Nabal intervino e impidió que David actuara precipitadamente. Pronto, Dios le quitó la vida a Nabal (v.38). Después, David alabó a Dios por mantenerlo lejos del mal y por devolver «la maldad de Nabal sobre su propia cabeza» (v.39)
    Tal vez hayas pasado por alguna experiencia donde retribuyeron tu amabilidad con ingratitud, trataron un regalo generoso de tu parte como algo a lo que tenían derecho a recibir, interpretaron tus amables acciones como un intento tuyo por ejercer control, o recibieron tu bien intencionado consejo con desdén.
    la historia de David nos recuerda que aun cuando parezca como que nos han pagado mal por hacer el bien, no tenemos que tomar el asunto en nuestras propias manos; podemos confiarle el resultado a Dios.

  8. Mague

    «Ninguna religión ni buena acción os salvarán»

  9. sultano

    Escuché decir una vez a Facundo Cabral, no se si sea frase de el o la haya tomado de alguna otra persona, que «si los ricos supieran que buen negocio es ser bueno, serian buenos aunque fuera por negocio» Ojala nuestros políticos y gobernantes tomaran esta frase y la pusieran en practica, aunque fuera por conveniencia. Yo creo que la caridad es la cristalización de aquella enseñanza que Jesús dio a sus discípulos: «Amaos los unos a los otros». Ojala y todos en la practica tomemos ejemplo de las personas que son capaces de prescindir de las propias pertenencias para aliviar aunque sea por un momento la necesidad de un semejante. Dicen que una golondrina no hace primavera, pero a veces basta una pequeña piedra para agitar todo un lago. hagamos que las buenas obras y las muestras de amor al prójimo se extiendan como ondas sobre el agua.

    1. José Cruz

      Sultano, las palabras que menciona si son de Facundo Cabral, lo felicito por lo humano y profundo de sus conceptos.

José Cruz Pérez Rucobo

Originario de Cd. Juárez, cursé la carrera de Economía en la UACJ, me dedico al comercio como medio de subsistencia y al Periodismo como pasión.