Noticias de Chihuahua, Chih., a Martes 15 de agosto de 2017

Cargando...
Cargando...

«Chihuahua, peor que el DF»

480

«Chihuahua, peor que el DF»

Por primera ocasión el Distrito Federal no es el área urbana en que la mayor proporción de habitantes se sienten inseguros

El Instituto de Estudios Ciudadanos sobre la Inseguridad (ICESI) presentó los resultados de su Encuesta Nacional sobre Inseguridad (ENSI), según los cuales Chihuahua es la entidad más insegura del país, seguida de Sinaloa, Baja California, Distrito Federal y Guerrero.

En conferencia de prensa, el presidente del organismo, Luis de la Barrera, explicó que la razón principal por la que Chihuahua y Sinaloa ocupan esos sitios es porque los homicidios dolosos tuvieron un incremento notable en sólo un año.

En la primera entidad pasaron de 18 a 42 por cada 100 mil habitantes y en la segunda de 28 a 43, «lo que las coloca en un rango similar al de países como Sudáfrica y Venezuela con tasas muy altas de homicidios».

La encuesta reveló también que entidades como Chihuahua, Durango y Sinaloa registraron un incremento sensible en la incidencia delictiva y con aumentos considerables en sus niveles de victimización se ubicaron Aguascalientes, Baja California Sur, Coahuila, Colima, Hidalgo, Michoacán, Nayarit y Querétaro.

De acuerdo con la encuesta, uno de cada cuatro delitos se comete con algún arma y de ellos 34% de los casos el arma es utilizada por el delincuente.

En el estado de México 44% de los delitos se comete a mano armada, por lo que esta entidad a desplazado del primer lugar a Guerrero.

«Sin embargo, de las zonas urbanas, objeto del estudio, Acapulco es la ciudad con mayor proporción de crímenes que involucran armas», señalan los resultados.

El robo a transeúnte, igual que en encuestas anteriores, aparece como el delito más frecuente con 42%, seguido por el robo parcial de autopartes de vehículos con 27 por ciento.

En el estudio también se revela una alta incidencia de extorsiones que representan uno de cada 10 delitos denunciados, mientras que el porcentaje de secuestros (0.5%) permite estimar que ocurren en sus diferentes modalidades al rededor de 50 mil anuales.

De la Barrera destacó que en México se denuncian en promedio uno de cada cinco delitos y sólo 15% de estos se registran en la estadística oficial.

«Las víctimas que no denuncian motivan su abstención, al igual que en encuestas anteriores, principalmente en la desconfianza hacia el ministerio público que es de 16% y en pérdida de tiempo que es de 39%».

De los delitos denunciados, sólo 6% de los casos se puso al presunto delincuente a disposición de un juez y por primera ocasión el Distrito Federal no es el área urbana en que la mayor proporción de habitantes se sienten inseguros. Ese sitio lo ocupan ahora Chihuahua y Ciudad Juárez, donde 8 de cada 10 personas tiene esa percepción.

La mitad de los mexicanos entrevistados evita salir de noche por temor a la inseguridad y en seis de cada 10 hogares ya no se permite a los menores salir a la calle.

La ENSI también reveló que los cuerpos policíacos locales son vistos con desconfianza por la mayoría de la población, en mayor medida que los federales.

De la Barrera destacó que en la presentación de resultados se omitieron los correspondientes a los estados de Tabasco y Tamaulipas y a las ciudades de Villahermosa y Nuevo Laredo, porque en la primera entidad se presentaron problemas técnicos en el levantamiento de campo y en la segunda no se realizaron las entrevistas con las condiciones adecuadas, debido a la vigilancia en algunas ciudades por parte de personas no identificadas.

Federico Reyes Heroles, presidente del consejo rector de Transparencia Mexicana (TM), destacó como datos relevantes la alta incidencia del robo de autopartes, el asalto a mano armada y el robo a transeúntes con armas en una proporción elevada, así como la desconfianza hacia el ministerio público.

El analista también comentó lo que considerá el «éxito del narcoterror» en la percepción ciudadana, por la sensación de inseguridad en los habitantes de Yucatán es casi igual a la de la población de Chihuahua, lo que en su opinión tiene que ver con la forma en que se presenta la información de ejecuciones y acciones del crimen organizado y cómo los propios cárteles hacen del conocimiento público las decapitaciones y ajustes de cuentas a integrantes de bandas rivales.