Noticias de Chihuahua, Chih., a Lunes 26 de junio de 2017

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Ha destruido Sedena más de 76 mil armas

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Ha destruido Sedena más de 76 mil armas

En lo que va de la presente administración, la Sedena ha destruido más de 76 mil armas de todos los calibres

En lo que va de la presente administración, la Secretaría de la Defensa Nacional (Sedena) ha destruido más de 76 mil armas de todos los calibres, aseguradas por el Ejército Mexicano y autoridades de los tres niveles de gobierno en todo el país.

De igual manera, la Sedena resguarda en sus instalaciones de toda la República, cerca de 180 mil armas, 97 mil de las cuales son cortas, en tanto que el resto son largas e incluso armamento de alto poder, como metralletas Barret, capaces de perforar cualquier blindaje, lanzacohetes y revólveres modificados capaces de disparar granadas de 40 milímetros.

El general Antonio Monsiváis Pinedo, director General de Materiales de Guerra de la dependencia federal, explicó durante un recorrido a los Almacenes de la Sedena, que las organizaciones criminales utilizan armamento de alto poder, que incluso en algunas ocasiones no saben utilizar.

El Almacén en la Ciudad de México, ubicado dentro del Campo Militar Número Uno, resguarda 13 mil armas, que después de un proceso de selección se determinó que pueden ser re utilizadas por el Ejército Mexicano o enviadas al Museo del Enervante por sus características particulares, que incluyen adornos con piedras preciosas y bañadas en oro.

Algunas de estas armas, generalmente de calibres pequeños, son el resultado de los programas de canje de armas por despensas, artículos electrónicos, computadoras y dinero en efectivo, que se han puesto en marcha junto con el Gobierno del Distrito Federal.

Entre el armamento más pesado con el que cuenta este almacén, y que se ha decomisado a organizaciones criminales, están los fusiles Barret de 50 milímetros, que tienen una capacidad de disparo preciso hasta una distancia mil 800 metros.

Asimismo, se encuentran las pistolas calibre 6.7 por 28 milímetros, conocidas como «matapolicías», cuyos disparos son capaces de atravesar un blindaje nivel III-A, comúnmente utilizado en los chalecos antibalas.

Pistolas similares de alto calibre también se encuentran dentro del inventario de este almacén, como la «Desert Eagle» de fabricación israelí, que tiene un calibre de 40 milímetros, pero que a veces es modificada para albergar cartuchos de 50 milímetros.

Monsiváis Pinedo reconoció que las organizaciones criminales tienen una tendencia cada vez más a utilizar armas de mayor calibre, armamento que ingresa de forma ilegal al país en un 90 por ciento proveniente de Estados Unidos, y que en muchas ocasiones no son capaces de utilizar, pues para su uso se necesita adiestramiento especial.

Por otra parte, el Mayor, Alfredo Reyez Cruz, jefe de los Almacenes de Materiales de Guerra, negó que sea posible un tráfico ilegal de las armas que decomisa la Sedena, pues explicó que existen controles de seguridad «excesivos» que impiden que un arma salga de sus instalaciones.

Entre ellos, se encuentran cuatro puntos de revisión con personal que cambia cada día y sin comunicación con los elementos del interior, además de diversos arcos detectores de metales y un detallado sistema de archivo digital y visual que hace evidente desde el primer momento que falta un arma.

En estos almacenes se destruye un promedio de mil armas por día, que fueron declaradas inservibles y que no quedaron a disposición del Ministerio Público, mediante un proceso de desorganización, fragmentación y fundición para reutilizar los materiales que la conforman.