Noticias de Chihuahua, Chih., a Miércoles 20 de septiembre de 2017

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Las trampas de la recaudación

por Edna Fuerte 276

Su banco cobrará el 2% sobre la cantidad que suma todos los depósitos en efectivo

Este primero de julio entra en vigor una nueva forma de recaudación que tiene como principal detonante el combate a la evasión fiscal, se trata del Impuesto a Depósitos en Efectivo que grava con un 2% a los depósitos que se realicen durante un mes fiscal en la cuenta o cuentas que tenga una persona, física o moral, en un mismo banco y que, en conjunto, sumen al menos 25 mil pesos.

Esto es, si a usted le hacen tres depósitos en efectivo durante ese periodo, y sumados exceden los 25 mil, su banco le cobrará el 2% sobre la cantidad que resulte de la suma de todos los depósitos en efectivo, y en caso de que no tenga, al momento del corte, los fondos suficientes para solventar el gravamen, le será retenido el cobro y causará efecto al momento que usted presente el saldo suficiente para que le sea cobrado.

El argumento básico de esta medida es que se trata de dinero que, al ser manejado en efectivo, no ha podido ser contabilizado por las arcas hacendarias, sea cual sea su origen y finalidad, de modo que se ponga un candado a actividades no reguladas que son parte importante de las mecánicas de evasión que, según datos de la Universidad de Guadalajara, alcanza ya un alarmante 0.5% del PIB.

Según cálculos de la Secretaría de Hacienda y Crédito Público, se calcula que con esta medida se logren recaudar, al menos 7,000 millones de pesos, cifra nada despreciable ante los bajos niveles de recaudación nacional; la pregunta es a qué costo se logrará esto, y más aún, si es el costo adecuado en el sector adecuado. Mientras que según la opinión de organismos calificadores internacionales, seguimos siendo considerados en muchos aspectos como un paraíso fiscal –lugar privilegiado para la inversión extranjera sobre todo, por sus «facilidades» fiscales-, este criterio hacendario se enfoca a los niveles básicos y deja intocados las grandes operaciones de inversión internacional, o las actividades bursátiles o especulativas a gran escala.

No es que una cosa excluya a la otra, pero en el análisis de costo-beneficio, no queda muy claro si quienes deben de pagar los costos de la falta de recaudación deban ser los profesionistas independientes, las empresas pequeñas y medianas, y sí, también, los sectores informales de al economía, no por que no deban hacerlo, sino porque la afectación a sus ingresos de un 2% tiene para ellos implicaciones reales en sus ingresos.

Los 500 pesos que son el 2% de un depósito de 25 mil bien pueden hacer la diferencia en las ganancias de una pequeña empresa. Que terminarán pagando justos por pecadores, es quizá un hecho inevitable. Quizá se trate sólo de un perfeccionamiento del instrumento de recaudación, de encontrar formas de justificación del ingreso que demuestren que ya se han cumplido con las obligaciones fiscales en algún momento del proceso productivo, y tampoco se deben perder de vista las posibles formas de evadir este impuesto, como será la proliferación de cuentas de un mismo usuario en diferentes bancos para dividir sus depósitos en efectivo, buen beneficio para las instituciones bancarias. Dejemos el análisis al tiempo.

Soy Edna Lorena Fuerte y mi correo es ednafuerte@gmail.com para sus comentarios. Muchas Gracias.