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Lunes 20 de abril de 2009

«Narcos controlan ya la mitad del territorio»

Versión contraoficial: «Narcos controlan ya la mitad del territorio»


Versión contraoficial: «Narcos controlan ya la mitad del territorio»

Los exdirigentes de los servicios secretos y el procurador general de la República, Eduardo Medina Mora, contradicen a Hillary Clinton y a Felipe Calderón acerca de la guerra contra los cárteles de la droga.

En enero, en un estudio del Pentágono, se declaró que México está en riesgo de un “rápido y repentino colapso” que logró crear olas en la prensa internacional. Las autoridades estadounidenses y mexicanas, en particular Hillary Clinton y Felipe Calderón, salieron en defensa del gobierno mexicano.

El presidente Calderón fue el primero en hablar fuertemente en contra del reporte. Él le dijo a la Prensa Asociada que el gobierno mexicano no ha cedido ninguna parte, ni una sola parte, del territorio mexicano al crimen organizado.

Durante la reciente visita de la secretaria de Estado de Estados Unidos, Hillary Clinton, a México, ella le dijo a los reporteros “yo no creo que haya territorios ingobernables en México”.

Pues bien, la secretaria de Estado Clinton y el presidente Calderón y los ex directivos de los servicios secretos de México, incluyendo al presente procurador general de la república, Eduardo Medina Mora, difirieron de opinión.

En un libro titulado “Cisen: 20 años de historia”, los ex directores de los servicios secretos de México, el Centro de Investigación de Seguridad Nacional (Cisen), dieron entrevistas francas respecto a la situación de seguridad presente de México. El libro, cuya distribución fue restringida a autoridades del Gobierno y a expertos en seguridad, fue filtrado a la prensa.

La Jornada reporta que en el libro, Medina Mora, quien adicionalmente a ser el ex secretario de Seguridad Pública también fue el director del Cisen durante el mandato de Vicente Fox, dice que los traficantes de drogas y los criminales organizados retan la autoridad del estado en “el uso exclusivo y legítimo de la fuerza y el derecho a cobrar impuestos” y el derecho exclusivo de crear leyes y reglamentos.

Al estilo de la mafia

Este enunciado probablemente se refiere en parte a la práctica de las organizaciones de narcotraficantes de imponer impuestos al estilo de la mafia tanto en los negocios legítimos como en los clandestinos, tal y como fue documentado en el artículo noticiosos sobre el narco “La pared de violencia en la frontera sur de México”.

Medina Mora prosigue diciendo que “en algunas zonas del país, sobre todo en la frontera norte” el crimen organizado y los narcotraficantes, “sin duda retan a esas autoridades estatales”. El general Jorge Carrillo Olea, el primer director de inteligencia del Cisen, da un paso más allá: argumenta que el Estado mexicano “está empezando a perder territorialidad” al tráfico de drogas.

Directamente contradiciendo las afirmaciones de Calderón y de la señora Clinton de que el Gobierno está en control del 100 por ciento del país, Carrillo Olea especifica que los estados “en donde el tráfico de drogas gobierna son Baja California, Baja California Sur, Sonora, Sinaloa, Nayarit Chihuahua, Coahuila, Nuevo León, Tamaulipas, etc... hay que reconocer que el Gobierno no gobierna en esos estados.

Si el Gobierno ha dejado de gobernar y en esos estados lo ha dejado de hacer, entonces hemos perdido la mitad del país. Ellos matan a la gente, las secuestran, o las roban, por eso digo que estamos en un estado de ingobernabilidad”. El elefante en la habitación La señora Clinton y Calderón han estado argumentando tan vehementemente de que el Gobierno mexicano está en completo control de su territorio nacional no solamente porque desean defender la reputación internacional de la administración de Calderón.

Ellos también están defendiendo una guerra contra las drogas que cada vez es más impopular en Estados Unidos, pero también se está incrementando la preocupación de las autoridades de ese país. Mientras que los encabezados sobre la guerra contra las drogas se han extendido en los periódicos de todo Estados Unidos con incrementada frecuencia, las autoridades estadounidenses se han encontrado
defendiendo constantemente las fallidas políticas contra las drogas como la Inicitiava Mérida y el Plan Colombia.

Mientras que admiten que “claramente, lo que hemos estado haciendo no ha funcionado”, la señora Clinton se refirió a la guerra contra las drogas del presidente Calderón como “valiente” durante su reciente viaje a México, reporta Los Angeles Times.

Desafortunadamente, la admisión de la señora Clinton de que la política contra las drogas no está funcionando probablemente se refiera a la idea de que Estados Unidos no ha hecho lo suficiente para apoyar al Gobierno mexicano en su “guerra contra el crimen organizado”. En lugar de anunciar una nueva e innovadora estrategia para acabar con la violencia relacionada con el tráfico de drogas, la señora Clinton anunció que Estados Unidos enviaría al Gobierno mexicano helicópteros Blackhawk con valor de 80 millones de dólares.

Las declaraciones de los ex directores del Cisen, combinado con el estudio del Pentágono, deben ser un llamado a despertar a los diputados de ambos lados de la frontera que lo último que México necesita es más de la misma estrategia fallida.

El procurador Medina Mora argumenta que el reto del tráfico de drogas y el crimen organizado retan a la autoridad del gobierno “exclusivo y legítimo uso de la fuerza” alude al papel del Gobierno en el tema de violencia y drogas. Las organizaciones de tráfico de drogas se gobiernan por si mismos y defienden su territorio con violencia debido a que carecen de una alternativa viable.

Sanho Tree del Instituto para Estudios de Políticas explicó a “Drug War News” (Noticias de la Guerra contra las Drogas): “Ustedes realmente no pueden ir a juzgar y decir: “Su señoría, yo he estado negociando con drogas en esta ciudad durante 15 años, y aquí llega una banda arribista a mi territorio. Por lo que la manera en que ellos se manejan es con violencia o amenazas de violencia, y usted puede ver el nivel macro en México”.

Si el Gobierno quiere recuperar su autoridad exclusiva sobre el uso de la fuerza y establecimiento de leyes, debe reconocer que la prohibición alienta la ingobernabilidad en lugar de evitarla.

Con más de 10 mil ciudadanos muertos en solo dos años, la mitad de su territorio supuestamente en poder del crimen organizado, y las organizaciones de tráfico de drogas armadas con cada vez más sofisticado armamento militar como lanzagranadas, equipos blindados a prueba de balas y equipo aéreo con lanzamisiles, la pregunta quemante prevalece: ¿es realmente la guerra contra las drogas en México su principal interés?

Medina Mora no es partidario de criticar a su propio gobierno. Mientras que fue jefe de Seguridad Pública, el secretario de Seguridad Pública Federal y la Policía Preventiva ejercieron brutal represión contra organizaciones sociales en Atenco y en Oaxaca en 2006.

Derechos Humanos y la senadora mexicana Rosario Ibarra se refirieron a la administración del procurador general como “pinochetismo” debido a que él era el “cerebro” de las represiones durante la administración Fox.