Noticias de Chihuahua, Chih., a Miércoles 25 de noviembre de 2020

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Piden limitar tráfico de armas

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Piden limitar tráfico de armas

El secretario general de la OEA dice en entrevista que hay mejor disposición del gobierno de Barack Obama

Washington.-“Últimamente se están diciendo muchas cosas locas sobre México”, suelta, convencido, José Miguel Insulza, secretario general de la Organización de Estados Americanos (OEA), con ese tono de experto curado de espanto que ha bregado durante décadas por las agitadas aguas de la realidad latinoamericana.

“Por fortuna, esta visión que ha surgido de distintos sectores, no es compartida por la actual administración (de Barack Obama)”, dice Insulza en referencia al intenso debate sobre la visión de México como un Estado fallido y a la guerra que enfrenta el gobierno mexicano frente a los cárteles de la droga.

“Además —añade—, creo que por primera vez hay la disposición (de EU) a mirar los temas de la frontera desde ambos lados. Es decir, reconocer no sólo el paso de la droga hacia el norte, sino también el paso de las armas y el dinero hacia el sur. “Porque hoy todo el mundo sabe que las armas con las cuales se lleva adelante la guerra del narcotráfico en México y América Latina vienen desde EU y nosotros esperamos limitaciones efectivas al flujo de armas a través de su frontera sur”.

“Hoy la cantidad de armerías en la frontera con México es enorme. Y este problema sólo se puede resolver de forma conjunta. Felizmente creo que hay en el ánimo de la administración (Obama) la voluntad de cooperar con México y América Latina…”, asegura Insulza con esa voz de cadencia rítmica que delata su patria chilena.

Insulza habla durante una entrevista con EL UNIVERSAL y el Grupo de Diarios América (GDA) en una mañana de frío invernal. La charla discurre en uno de los salones laterales de la Organización de Estados Americanos (OEA), un edificio de estilo neoclásico que se suma a ese conjunto de monumentos y residencias que parecen formar parte de esa corte imperial que rodea a la Casa Blanca.

En el centro de la conversación, la violencia que ha escalado hacia el sur de la frontera de EU y el desafío del crimen organizado y el narcotráfico, temas inevitables en la agenda de la próxima Cumbre de las Américas que se desarrollará del 17 al 19 de abril en Trinidad y Tobago.

Pero, además, el futuro de las relaciones hemisféricas con Cuba, la seguridad energética, la crisis económica que hoy arrincona a EU y el desarrollo económico y social en todo el hemisferio. “Con el inicio de la administración Obama estamos viendo un cambio sustantivo en la política exterior estadounidense. Con George W. Bush lo que vimos fue la imposición de una política unilateral incluso antes de los atentados del 11 de septiembre de 2001.

“Por eso, a mí en lo personal, me ha gustado mucho lo que ha dicho el presidente Obama en el sentido de que EU no va a hacer una política hacia nosotros, sino una política con nosotros. Creo que esto marca un cambio sustantivo que habrá que ver cómo se lleva a la práctica”, dice el secretario general de la OEA mientras se adelanta a la agenda que se discutirá en la próxima Cumbre de las Américas. “Queremos que el presidente Obama llegue a ese encuentro con la disposición de escuchar”, añade Insulza mientras despliega el menú de temas que pasan por el futuro de las relaciones con Cuba.

“Yo soy partidario del retorno de Cuba al sistema interamericano y me gustaría que los países miembros de la OEA revocaran la resolución que expulsó al gobierno cubano en 1962”, dice Insulza sin ofrecer un calendario específico pero dejando constancia del cambio de ambiente que se ha producido tras la victoria de Obama y que podría favorecer el retorno de un país expulsado durante los años de la guerra fría. “El presidente Obama ya ha anunciado determinadas políticas respecto a Cuba, como la posible eliminación de los viajes y las remesas para familiares. Veamos que se materialice eso y después ya pasaremos a lo otro”, advierte Insulza.

Finalmente, el secretario general de la OEA externa la que quizá sea la preocupación que será inevitable en la Cumbre de las Américas: “Hoy existe el riesgo real de que la contracción económica pueda devolver a la pobreza a sectores sociales que habían escapado de ella en Latinoamérica. Este continente creció entre 2002 y 2007 a poco menos de 5% al año y eso significó una disminución importante de la pobreza que pasó de 44% a 32%. Hoy corremos el riesgo de perder ese avance”.