Noticias de Chihuahua, Chih., a Sábado 16 de febrero de 2019

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Se quedan sin hogar cientos de familias

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Se quedan sin hogar cientos de familias

Tristeza y desolación tras las lluvias en un sector de Ciudad Juárez

Luego de las lluvias de este fin de semana, cientos de familias de diversos sectores de ciudad Juarez perdieron sus hogares debido a que las casas fueron destruidas o severamente dañadas por la fuerza del agua.

Vecinos de las colonias águilas de Zaragoza y El Sauzal, principalmente, resintieron las peores afectaciones, ya que la corriente arrasó con bardas, barandales, postes de luz, de teléfono y tuberías.

Las autoridades informaron que varias viviendas ubicadas en diferentes zonas tuvieron que ser evacuadas porque las paredes se reblandecieron.

El director de Protección Civil, Alberto Barrios Ochoa, dijo que el área más afectada por el temporal fue el surponiente de la localidad, aunque en Pradera Dorada e Infonavit Casas Grandes el agua alcanzó niveles muy altos.

Agregó que el sábado por la noche el dique La Presa 2, localizado en eje vial Juan Gabriel y bulevar Zaragoza, se desbordó, por lo que el tráfico vehicular fue cerrado en esa área.

Ayer por la mañana, indicó, ese contenedor, junto con los diques La Presa 1 y Pemex 1 se encontraban casi al máximo de su capacidad.

“Los diques están soportando bien, andan en un 80 ó 75 por ciento de su capacidad”, afirmó.

Agregó que 80 personas fueron atendidas en dos gimnasios habilitados como albergues: el ‘Kiki’ Romero, Ignacio Chavira y el refugio municipal que se encuentra en la calle Soto y Gama.

Ayer, los vecinos de la colonia águilas de Zaragoza optaron por sacar los muebles de sus casas para irse con parientes o a cuartos de renta, ante el miedo a sufrir un accidente, pues ya vivieron una experiencia similar en 2006, cuando la ciudad también padeció severas inundaciones.

Los colonos esperaban una respuesta de las autoridades, pues las viviendas afectadas por las lluvias originalmente fueron pies de casa vendidos por el Instituto de la Vivienda (IVI) del Gobierno del Estado.

En medio de la incertidumbre y la zozobra, los residentes padecían la falta de servicios, al grado que tuvieron que acudir a un tubo de la red hidráulica para llenar cubetas de agua para tomar, cocinar, bañarse y realizar la limpieza en sus hogares.

El Sauzal también sufrió los estragos de las precipitaciones pluviales. Ahí, los vecinos colocaron llantas rellenas de arena sobre un arroyo que –explicaron– baja de águilas de Zaragoza y de otros fraccionamientos de reciente creación.

De acuerdo con los moradores, el arroyo creció considerablemente, tiró el cuarto de una vivienda, se llevó otra por completo –de la que sólo quedó un pedazo de pared– y prácticamente “rebanó” los terrenos.

Mientras los colonos de El Sauzal esperan que las autoridades encementen el arroyo para evitar más daños, los de águilas de Zaragoza quieren ser reubicados a zonas seguras, puesto que en cada temporada de lluvias se inundan.

Los afectados esperaban ayer con ansias la reinstalación de la luz y el agua, además de la reparación de las calles porque tuvieron que dejar los vehículos en calles cercanas porque temen ser víctimas de robos.

Otros vecinos quedaron con sus automóviles “atrapados” en las cocheras, debido a que las vialidades quedaron convertidas en ríos.

Después de las 2:00 de la tarde llegaron cuadrillas con maquinaria pesada, así como personal de la Comisión Federal de Electricidad (CFE) y de la Junta Municipal de Agua y Saneamiento (JMAS).

“Lo que no entendemos es por qué siempre que se nos vence pagar uno de sus recibos vienen y nos cortan el servicio inmediatamente, y cuando tenemos una emergencia como ésta no aparecen o llegan muy tarde”, comentó Reynaldo Barrera, un padre de familia de 30 años de edad.

él comenzó a sacar los muebles de su vivienda ubicada en la calle Munerachi, debido a que su casa está humedecida y cuarteada, a pesar de contar con una pequeña barda en la puerta.

“En el 2006 también se nos cayó la barda y el barandal, igual que ahora les pasó a los vecinos, por eso decidí que mi esposa y mis hijos se vayan a otro lado, con los muebles que necesiten, y yo me quedo aquí”, dijo.

Indicó que la reparación de los daños del año antepasado le costó 60 mil pesos y que no está dispuesto a seguir padeciendo este problema.

Su esposa Hermelinda Bernal, de 30 años, de la mano de sus hijos Yoselín y Gustavo, de dos y ocho años, respectivamente, dijo temer por los efectos de las intensas lluvias, pues revivió la mala experiencia de ver a sus vecinos sin hogar.

Por su parte, Ruth Gallegos, de 36 años, una de las vecinas que sufrió la destrucción parcial de la casa que renta, comentó que la mañana del sábado la recordará como uno de los peores momentos de su vida, ya que vio cómo la finca comenzaba a caerse hasta que se salió con su familia.

Ella vive con su esposo, dos hijos y un sobrino.

“Los muebles se echaron a perder, la casa no es mía, la rento, pero ahora estoy peor”, expresó con tristeza.

Los afectados indicaron que durante las precipitaciones pasadas reportaron a las autoridades la problemática, pero poco fue lo que hicieron.

Dijeron que Víctor Valencia de los Santos, representante del gobernador en Juárez, acudió el domingo 20 de julio y les aseguró que arreglarían la calle y que incluso la pavimentarían, pero ahora lo que buscan es que el IVI los reubique.

Nidia Rivas, quien también reside en la calle Munerachi, manifestó que en su caso compró el pie de casa a un costo de 36 mil pesos y lo pagó en cinco años, pero desde que habita ahí siempre han tenido problemas, por lo que tuvieron que buscar otra casa.

Rosa Villalobos, una madre de familia de 40 años, con la ayuda de su hijo Eduardo, de 14, fue una de las habitantes que tuvo que hacer fila para agarrar agua de un tubo roto.

“Estamos sin agua desde ayer por la mañana (sábado) y nadie ha venido a ayudarnos”, comentó mientras llenaba su recipiente en la esquina de las calles Mitl y Nacaxoc, a una cuadra de la Munerachi, donde sufrieron los más graves daños.

Respecto a los inmuebles dañados, el director de Protección Civil, Alberto Barrios Ochoa, dijo que esa dependencia realizará dictámenes para verificar si siguen siendo habitables.

Indicó que para atender la contingencia por las lluvias en la ciudad el Municipio instaló cinco centros de mando; uno en la Secretaría del Ayuntamiento, en el edificio de la Presidencia; el segundo en la Universidad Tecnológica; el tercero en el gimnasio Bertha Chiu; el cuarto para atender la zona poniente, en las instalaciones de la Policía Montada, y el quinto para atender la cuenta del Arroyo del Indio.

Durante la noche del sábado se dio especial atención al fraccionamiento Pradera Dorada, en donde el nivel del agua subió durante la tarde.

Además, personal de los tres niveles de gobierno ofreció atención en las colonias y fraccionamientos Infonavit Casas Grandes, Andrés Figueroa, Felipe ángeles, Pradera Dorada, Hacienda de las Torres, Colonial del Sur, El Mezquital, águilas de Zaragoza y Toribio Ortega.

También en Terrenos Nacionales, Del Porvenir, 16 de Septiembre, Melchor Ocampo, Villas de Salvárcar, Luis Olague, Parajes del Oriente, Colonial del Sur, Las Acequias, Francisco Sarabia, Fronteriza Baja, Paseo de Santa Mónica, Luis Donaldo Colosio, Villas del Sur y Palmas del Sol.

Igualmente en Jardines del Lago, Granjas de Chapultepec, De los Mecánicos, Pancho Villa, Riveras del Bravo, Haciendas del Campanario, Villas de Salvárcar, Misiones del Real, Panamericano, Frontera Nueva, Haciendas del Sauzal, Los Arcos, Senderos de San Isidro, Azteca y La Presa, se informó.

En el sector suroriente otros residentes sufrieron daños por las lluvias provocadas por los remanentes de “Dolly” como en Jardines del Valle, donde varios vecinos tuvieron que permanecer en el interior de las casas porque el agua no había bajado de nivel.