Noticias de Chihuahua, Chih., a Lunes 23 de enero de 2017

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Surten recetas falsas

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Surten recetas falsas

La restricción de venta de antibióticos que impuso la Secretaría de Salud federal resultó ser un placebo

Distrito Federal— La restricción de venta de antibióticos que impuso la Secretaría de Salud federal resultó ser un placebo.

Aunque por ley es requisito presentar una receta médica para tener acceso a estos fármacos, lo cierto es que basta una prescripción apócrifa, elaborada en una computadora o en una imprenta, para evadir la restricción y comprar cualquier medicamento, como lo reveló un ejercicio de Grupo Reforma.

En las tres principales ciudades del país –Distrito Federal, Monterrey y Guadalajara– se compraron antibióticos “restringidos” en un total de 29 farmacias y se constató la facilidad con que se pueden adquirir esos medicamentos

Los establecimientos surtieron las recetas firmadas por el “Doctor Chapatín” y el “Doctor Mata Lozano” para supuestos pacientes como el señor Botija, Humberto Suazo, jugador de los Rayados, y Jimena Navarrete, Miss Universo.

Desde el 25 de agosto está prohibido vender antibióticos sin receta, presuntamente para evitar la automedicación.

Sin embargo, durante el recorrido por farmacias quedó en evidencia que la disposición nació “sin dientes”, pues no prevé mecanismos para verificar la autenticidad de las cédulas profesionales indicadas en los documentos.

En el DF, se hicieron recetas en computadora y se imprimieron en papel opalina, pero también se comprobó que se pueden adquirir blocks completos en la Plaza de Santo Domingo, en el Centro Histórico.

A través de un “coyote” y con 600 pesos se consiguieron 200 recetas sin la necesidad de presentar cédula profesional o algún otro documento.

En las 11 farmacias capitalinas a las que se acudió se logró la compra.

En Monterrey fueron visitadas ocho farmacias de seis de las cadenas con mayor presencia en el Estado.

En siete de los casos se solicitó Amoxicilina y en uno Pentrexyl, ambos medicamentos incluidos en el catálogo de más de 2 mil fármacos controlados.

Cuando se le preguntó a una empleada de una imprenta en Guadalupe, en la zona metropolitana de Monterrey, si había que presentar algún documento oficial para hacer el bloc de recetas, dijo que no era necesario.

“No, cuando son (impresiones) fiscales, pues sí, pero como son recetitas, pues no. Nada más (hay que traer) el puro diseñito”, respondió.

En Guadalajara, donde se acudió a 10 farmacias, con las recetas falsas fue posible que el ex Secretario de Salud jalisciense, Alfonso Gutiérrez Carranza, le prescribiera Amoxicilina a la Miss Universo.

Alfonso Gutiérrez Padilla, Maestro en Ciencias de la Salud Pública de la UdeG, recomendó emplear un sistema como el de Estados Unidos, en donde el mismo médico envía la receta a la farmacia y el paciente sólo recoge el medicamento con su identificación.

La restricción

El 27 de mayo de 2010 se publicó en el Diario Oficial de la Federación el acuerdo en el cual se establece la restricción de venta de antibióticos a la presentación de receta médica, y entró en vigor el 25 de agosto.

En él se especifica que el establecimiento que venda el medicamento deberá llevar un registro en el que se asiente la fecha de compra, la cantidad adquirida, el nombre de quien prescribe, su número de cédula profesional y domicilio.

Si el tratamiento no es agotado en la primera compra, el establecimiento deberá sellar la receta acotando la cantidad vendida y fecha, y al momento de concluir la medicación se deberá retener, en ambos casos, por periodo de un año.

Pese a que los pasos fueron seguidos en 10 de los establecimientos, no existe una base de datos de los médicos y su número de cédula profesional, donde puedan verificar la veracidad de las recetas.

De acuerdo con el Reglamento de Insumos para la Salud, de orden federal, la receta médica debe contener impreso el nombre y el domicilio completos, así como el número de cédula profesional de quien prescribe, pero para imprimir las recetan no hay mayor restricción.

Previamente, la Asociación Nacional de Farmacias (Anafarmex), propuso la creación de una base de datos con las cédulas profesionales de todos los médicos para corroborar las recetas y evitar falsificaciones.