Noticias de Chihuahua, Chih., a Viernes 26 de mayo de 2017

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Unión, la verdadera democracia: Sicilia

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Unión, la verdadera democracia: Sicilia

La Caravana por la Paz llegó a Morelia en su primera parada para dormir, después de salir de Cuernavaca

Morelia— “En México ésta es la verdadera democracia, la unión de los corazones. No somos nada solos y juntos somos más poderosos que todos los delincuentes. Ésta es una lección de la verdadera democracia, esta solidaridad de estar juntos con nuestros dolores”, aseguró Javier Sicilia a la llegada de la Caravana por la Paz en Morelia, donde durmieron la noche de este sábado.

El poeta y escritor hizo un llamado a los legisladores y a los partidos políticos para aprobar la reforma política y electoral que ha propuesto este Movimiento Nacional por la Paz, en el documento para el Pacto Ciudadano, que busca dar herramientas a los ciudadanos como la revocación de mandato y el fuero, para castigar el mal desempeño de los funcionarios y políticos.

La Caravana por la Paz llegó a Morelia, Michoacán, en su primera parada para dormir, luego de haber salido en la mañana del sábado de la ciudad de Cuernavaca y haber pasado por el Distrito Federal.

En conferencia de prensa, en Toluca, Javier Sicilia y Emilio Álvarez Icaza invitaron a los partidos políticos a permitir que la ciudadanía audite las campañas electorales en el Estado de México, ante tantos señalamientos de compra de votos y de rebase en los topes de campaña.

La caravana llegó alrededor de las 11:00 horas al Distrito Federal y frente al Ángel de la Independencia, en un mitin, Sicilia pidió a los criminales un cambio en sus corazones, al tiempo que se unió a la Caravana por la Paz para tocar su primer punto en el camino que habrá de llegar hasta Ciudad Juárez, Chihuahua.

Madres piden ayuda

Luego de la escala en el Estado de México, el contingente llegó a la ciudad de Morelia. Al evento en la capital michoacana asistieron más de mil 500 personas, según cifras de Seguridad Pública del estado, que se congregaron afuera del Palacio de Gobierno, frente a la Plaza Melchor Ocampo, en donde el 15 de septiembre de 2008 murieron ocho personas en un atentado perpetrado con granadas de mano, y que fue atribuido a grupos del crimen organizado.

María Herrera sostenía una manta, frente a la catedral, con la fotografía de los ahora 21 desaparecidos de Paracuarán. Como ella hay 21 madres más con hijos, todos jóvenes, que han sido desaparecidos en ese municipio. Ella esperaba la llegada de la Caravana por la Paz y de Javier Sicilia porque sólo así, unida en el dolor y hablando en público, se conocerían estos casos que han denunciado ante las autoridades de Michoacán y la PGR, y que no han tenido respuesta.

Las historia de María Herrera es sólo una de las cientos que al paso de esta caravana van saliendo. Ella no creía en las manifestaciones, pero dice que hoy es lo único que le queda para demandar justicia, para ser escuchada y no estar muriendo sola con su dolor.

“El grito debe ser ‘No están solos’, porque esta caravana habla del consuelo, de estar con la soledad del otro. Y la única manera de transformar este país es a través de la conciencia ciudadana. Porque la realidad de violencia que estamos viviendo nos ha fracturado, nos ha encerrado pero hoy tanto dolor nos está uniendo”, aseguró Sicilia frente a la Catedral de Morelia al ver que surgían más casos de víctimas.

Solidarios

“Vamos a encontrar a muchos familiares de víctimas en el camino y lo único que podemos decirles es que se unan a esta caravana del consuelo. Que salgan de sus casas y que no se queden solos ahí a llorar su miedo, ahí guardados, porque eso no nos ayuda para nada en este país tan lastimado”, aseguró Olga Reyes, activista, quien al conocer del caso de María Herrera la abrazó y ya no la soltó hasta que juntas subieron al templete en donde dieron a conocer este caso.

Los pobladores de Cherán dieron la bienvenida a la caravana a Morelia y en un comunicado fijaron su postura de solidaridad con el movimiento. Desde el pasado 15 de abril esta población se encuentra autositiada y sus pobladores armados con palos, tubos y machetes para defenderse de los comandos armados del cártel de La Familia Michoacana que les han matado y desaparecido a varios pobladores.

Diez guardaespaldas vestidos de civiles vigilan ahora de cerca al poeta. La seguridad de él y de la Caravana por la Paz, en la que viajan más de 500 personas tiene en alerta a las autoridades de los diferentes estados y del gobierno federal. Patrullas de la Policía Federal escoltan el contingente, pero dos camionetas con guardaespaldas armados enviados por el gobierno federal no se despegan del vehículo donde viaja el poeta y escritor.