Noticias de Chihuahua, Chih., a Lunes 17 de mayo de 2021

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¿Viene un PAN diferente y nuevo?

por Héctor Pérez 111

Seguir por este camino puede convertir al PAN rapidamente en un PRI de opulencia

Con la llegada de Germán Martínez a la Presidencia del CEN del PAN hay algunas señales que siembran optimismo y que invitan a apoyar con todo al nuevo dirigente nacional. Una es que pese a la manera en que se dió el proceso, Germán Martínez es un hombre joven, con sólida formación doctrinal, ideológica y con algunas ideas y circunstancias que lo ubican realmente como alguien que puede dar unidad al PAN y reorientarlo por el camino de la política y no de la grilla.

Hay dos o tres errores de fondo que han acrecentado una crisis interna en el PAN y lo han llevado a perder elecciones en los Estados en los dos últimos años. ¿Cuáles son? Uno, perder como referencia la doctrina y la ética, sustituyendo de esta manera la política de fondo por un pragmatismo en en el ejercicio de los gobiernos estatales y municipales de extracción albiceleste, así como prohijar, como consecuencia de lo anterior, conflictos grupales en todos los municipios, ya que ante el olvido de lo fundamental los militantes se atrincheran en liderazgos, unos buenos y otros no, se posicionan en movimientos internos que representan sus intereses egoístas, económicos y políticos. La política pues pasa a segundo término y la grilla empieza a tejer, incluso fino, entregando el escenario a hombres y mujeres, que no hay duda que tienen éxito en sus proyectos políticos y hasta buena aceptación popular dentro y fuera del propio PAN.

Seguir por este camino puede convertir al PAN rapidamente en un PRI de opulencia, como el de los años míticos o glamourosos de Echeverria, López Portillo, Miguel de la Madrid y Salinas de Gortari, donde dar una mala noticia era ser una especie de apóstata.

Otro error es no ser un receptor objetivo de lo que ocurre en los Estados o en los Municipios, donde ciertas prácticas escandalizarían a los fundadores. Y aún con todo eso prevalece la idea de «dejar hacer dejar pasar» y de esta manera el PAN dá un mal ejemplo y la ciudadanía se acostumbra a ello.

Se necesita una verdadera labor de inteligencia y monitoreo de lo que realizan los líderes panistas, desde los medianos a los de mas nivel, para que la dirigencia nacional conozca los riesgos para la institución, en ciertas candidaturas a puestos de elección popular. Creo que ha prevalecido la idea de apoyar siempre a hombres y mujeres que pueden ganar las elecciones, pero hace falta conocer las historias personales para saber en prospectiva, cómo un determinado liderazgo cuando se convierte en un frankenstein, puede soslayar, no solo la doctrina, sino la ética y la tradición panistas.

El PAN no debe controlar, sino dar libertad ciertamente, pero tener diagnósticos claros de lo que ocurre en cada rincón del país, porque me parece que la dirigencia nacional se deja a veces llevar por la fama y el carisma de algún lider. Y ello lleva a la larga a que se ganen elecciones pero se pierda poco a poco el partido. Es algo así como enamorarse de una estrella de cine, que hará que gane el PAN quizá, pero andará diciendo que el PAN no hubiera ganado sin él.

El reto para Germán Martínez es difícil pero con algunas ideas inteligentes en operación será posible la unidad y reivindicar al panismo en triunfos electorales de fondo, viendo éstos últimos como medios para consolidar la democracia y mejorar la vida interna del PAN y no como fines en si mismos, donde se revuelcan en miel los que tienen éxito con la grilla.

El apoyo general a la candidatura de Germán Martínez, hoy Presidente del PAN, la inclusión de figuras de avanzada y de gran intelectualidad en el Comité Ejecutivo y la idea del nuevo dirigente nacional de combinar a los viejos y a los nuevos militantes, son ideas y circunstancias promisorias.

Hay que apoyar a la nueva dirigencia nacional. Con sentido crítico y con hombría, pero con generosidad y esperanza en que el PAN mejore su actividad política de fondo.

Ganar elecciones sí, pero precedidas siempre del bagaje de las ideas. Primero la idea después la acción.

Creo que viene un PAN DIFERENTE Y NUEVO.